Cali, octubre 8 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 8, 2026 16:33
La vida después del terremoto
“No podemos conciliar el sueño”: familias siguen viviendo en carpas en Altos de Santa Elena y denuncian falta de soluciones
Dormir sobre colchonetas, cocinar en ollas comunitarias y permanecer pendientes de sus pertenencias forma parte de la vida de familias que siguen en carpas en Altos de Santa Elena, Cali.
Tras el terremoto del 10 de agosto, algunos damnificados aseguran que todavía no cuentan con una alternativa de vivienda, pese a las ayudas que reporta la Alcaldía.
En entrevista con el Diario Occidente, una residente de la torre 87, quien solicitó mantener su identidad en reserva, relató las dificultades que enfrenta desde que su apartamento quedó inhabitable.
La mujer aseguró que actualmente vive en una carpa junto a su hermana, quien también perdió su vivienda.
Ambas permanecen a la espera de una solución que les permita dejar de vivir en la calle.
“Es muy difícil ser habitante de la calle, podríamos llamarlo así. Porque vivir en la calle eso es algo triste. Porque no podemos conciliar el sueño. Estamos en peligro de que alguien se nos entre, nos roben lo poquito que tenemos allí, nuestra ropita, nuestras cositas. Que alguien nos haga daño. No puede uno bañarse tranquilo“, expresó la mujer.
La damnificada explicó que trabajaba de manera independiente, pero perdió sus medios de trabajo después del terremoto.
Además, aseguró que no recibió el subsidio de arrendamiento y que los requisitos exigidos para alquilar un inmueble dificultan su salida del campamento.
“Muchos dicen: ‘Ah, no, es que ya llegó el subsidio del gobierno, váyanse’. ¿Es verdad que llegó? Porque a mí no me ha llegado. Un millón. El arriendo vale un millón 300. El depósito 500 o 600.000 pesos. ¿Dónde conseguimos dos fiadores con propiedad raíz? ¿Dónde conseguimos una carta laboral que estemos trabajando si no la tenemos, si somos independientes?“, cuestionó.
Vivir entre carpas
La denunciante calcula que entre 50 y 60 familias todavía permanecen en Altos de Santa Elena, aunque algunas están en albergues.
Según su testimonio, los afectados recibieron información sobre una posible demolición de las torres 83 a la 90, pero desconocen qué ocurrirá con sus viviendas.
“Van y van y siguen yendo y eso, pero no ha habido respuestas así que digan claras. De la Alcaldía no ha habido respuestas claras, entonces esperemos a ver qué pasa también“, manifestó.
Francisco Gutiérrez, conocido como Pacho, integrante de la Fundación Alpamanda, también habló con el Diario Occidente.
El voluntario explicó que algunas familias permanecen en carpas para cuidar sus pertenencias y otras enfrentan dificultades para conseguir alojamiento.
“Han ofrecido ayudas de alojamiento en hoteles, pero la gran mayoría de personas no la ha querido aceptar porque es temporal, o sea, van para un hotel por un mes“, señaló Gutiérrez, quien también indicó que no todos los afectados recibieron los auxilios de arrendamiento.
La Fundación Alpamanda apoya las ollas comunitarias y entrega alimentos, colchonetas y otros elementos.
Gutiérrez aseguró que las donaciones disminuyeron con el tiempo, mientras las familias continúan esperando definiciones sobre las edificaciones.
Respuesta de la Alcaldía
La Alcaldía de Cali, por su parte, informó que mantiene atención permanente en Altos de Santa Elena mediante un punto coordinado por la Secretaría de Bienestar Social.
La administración señaló que desde allí orienta a las familias y articula las acciones institucionales.
“Atender una emergencia no es solamente entregar una ayuda; es estar presentes, escuchar a las familias y acompañarlas en cada momento”, afirmó Carolina Ordóñez Cedeño, subsecretaria de Poblaciones y Etnias, en el comunicado oficial.
Según la administración, el programa Comedores Comunitarios entregó estufas, kits de aseo y mercados adicionales.
También realizó seguimiento a los comedores y ollas comunitarias durante septiembre, mientras otros programas desarrollaron actividades dirigidas a niños, adolescentes y personas mayores.
El programa Familia y Niñez brindó acompañamiento emocional a 100 personas y apoyó la entrega de 200 mercados.
Asimismo, el Centro de Atención para Personas Mayores realizó seguimiento a 53 ciudadanos con condiciones especiales de salud y entregó 40 mercados.
La Alcaldía también reportó una jornada descentralizada del Centro Regional de Atención Integral a Víctimas, que atendió a más de 200 personas con servicios de empleabilidad, orientación para libreta militar, ayuda humanitaria inmediata y recepción de declaraciones.
En cuanto a las edificaciones, la administración informó que ingenieros de Propacífico y de la Secretaría de Gestión del Riesgo realizaron inspecciones entre el 16 y el 25 de septiembre, incluidas revisiones individuales de apartamentos.
Además, señaló que continúa identificando alternativas de alojamiento, caracterizando familias de las torres clasificadas en amarillo y rojo y adelantando gestiones relacionadas con las condiciones sanitarias.
“Nuestra tarea es seguir estando donde están las familias, acompañarlas y articular las respuestas que necesitan. La atención continúa porque el bienestar de las personas es una prioridad para esta Administración”, agregó Ordóñez.
Aunque el comunicado relaciona las acciones de acompañamiento, no establece fechas de reubicación ni decisiones definitivas sobre las torres mencionadas por los damnificados.
Margarita, mientras tanto, plantea acceder a una vivienda subsidiada que pueda seguir pagando para recuperar un lugar donde vivir y trabajar.

