Cali, febrero 26 de 2026. Actualizado: jueves, febrero 26, 2026 16:33
Alianza entre Dagma, Humboldt y Conservación Internacional
Oso de anteojos en Cali: cámaras trampa documentan su presencia en áreas de conservación
La presencia de un oso de anteojos en Cali quedó confirmada tras el registro obtenido por cámaras trampa instaladas en zona rural del distrito.
El avistamiento se produjo en el predio de conservación El Danubio, según informó el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma, este 26 de febrero de 2026.
El ejemplar identificado corresponde a un oso andino (Tremarctos ornatus), especie emblemática de los ecosistemas de montaña.
El registro se logró gracias a un sistema de monitoreo compuesto por 120 cámaras trampa distribuidas en sectores rurales y urbanos de la ciudad.
De acuerdo con la directora del Dagma, Lina Marcela Botía Muñoz, la detección del oso de anteojos en Cali forma parte de un convenio de cooperación técnica con el Instituto Alexander von Humboldt y Conservación Internacional.
Esta alianza busca fortalecer el seguimiento de la biodiversidad en ecosistemas estratégicos.
Las cámaras fueron instaladas bajo criterios técnicos para monitorear fauna en bosques secos, andinos y subandinos.
Los dispositivos se activan mediante sensores de movimiento y permiten captar imágenes sin alterar el comportamiento de las especies.
La autoridad ambiental explicó que este tipo de registros aporta información clave para evaluar el estado de conservación de los territorios.
En este caso, la presencia del oso se interpreta como un indicador asociado a la calidad de los ecosistemas donde fue detectado.
El rol del oso andino en los bosques
El oso andino cumple funciones dentro de la dinámica natural de los bosques. Durante sus desplazamientos genera aperturas en la vegetación que facilitan la entrada de luz al suelo.
Este proceso incide en la germinación de nuevas plántulas.
Además, la especie actúa como dispersora de semillas a lo largo de amplias áreas. Por esta razón, distintos sectores ambientales lo reconocen como un actor en los procesos de regeneración natural.
La directora del Dagma señaló que registrar un oso de anteojos en Cali no constituye un hecho aislado dentro del monitoreo ambiental, sino que refleja el resultado de acciones de conservación desarrolladas en los predios protegidos.
Según la información oficial, estos espacios cumplen una función relacionada con la protección de recursos naturales, entre ellos las áreas donde se origina el agua que abastece a la población.
Las 120 cámaras trampa permanecen activas en puntos estratégicos definidos por las entidades participantes. El objetivo consiste en mantener un seguimiento constante de la fauna y consolidar datos que orienten decisiones de manejo ambiental.
El Dagma reiteró que continuará con el monitoreo conjunto junto al Instituto Alexander von Humboldt y Conservación Internacional.
La entidad indicó que la información recopilada permitirá fortalecer las estrategias de conservación en zonas rurales y urbanas de Cali.

