Cali, junio 5 de 2026. Actualizado: viernes, junio 5, 2026 22:18

Obras de la Gobernación del Valle para la ruralidad caleña

Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali

Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali
viernes 5 de junio, 2026

Las cintas huella construidas por la Gobernación del Valle del Cauca en la zona rural de Cali transformaron la movilidad, fortalecieron corredores productivos y turísticos, y mejoraron la calidad de vida de cientos de familias campesinas.

Durante años, para cientos de familias de la zona rural de Cali, cada temporada de lluvias significó volver a enfrentar el mismo problema: vías convertidas en lodazales, estudiantes caminando entre el barro, campesinos con dificultades para sacar sus cosechas y comunidades enteras aisladas por las malas condiciones de acceso.

En algunos corregimientos, una urgencia médica podía convertirse en una situación crítica porque las ambulancias simplemente no tenían cómo llegar.

Hoy, en varios de esos sectores, esa historia comienza a escribirse de manera diferente.

La transformación comenzó a sentirse en sectores donde durante años los habitantes convivieron con las dificultades que imponían las vías destapadas.

Hoy, gracias al programa Huellas Vallecaucanas de la Gobernación del Valle del Cauca, muchos de esos trayectos dejaron de ser una barrera para convertirse en corredores que facilitan la movilidad, fortalecen la actividad productiva y mejoran la conexión entre la ruralidad y la ciudad.

Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali

Intervenciones que cambiaron la vida

En el sector Alto de los Mangos, en el corregimiento de La Buitrera, Magnolia Quiñónez recuerda con claridad las dificultades que existían antes de la construcción de la cinta huella.

No había forma de transportarse por este lado, no se podía pedir ni siquiera una ambulancia hasta aquí porque no había forma de que ingresara. Tocaba sacar a las personas hasta la vuelta y desde ahí pedir un carro o un taxi. Ahora ya nos cambió totalmente, la gente pasa tranquilamente a pie, en su moto, en su carro, compran su mercado y fácilmente les llega hasta su casa; ahora esto sí es un paraíso”, expresó.

Su relato resume una realidad que durante años compartieron numerosas familias de la ruralidad caleña.

La falta de infraestructura vial adecuada no solo dificultaba los desplazamientos. También limitaba el acceso a servicios básicos y aumentaba los tiempos y costos de transporte.

La transformación también se refleja en aspectos cotidianos que muchas veces pasan desapercibidos.

Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali

Para Yoreidis Benítez, madre de familia y habitante del sector, el cambio se evidencia cada vez que sus hijas regresan a casa después de estudiar.

Antes era mucho barro lo que había porque la vía estaba destapada y lisa, a cada rato uno trataba de caerse. Ahora, así llueva y relampagueé, está mucho mejor. Antes me tocaba decirles a las niñas que se quitaran los zapatos antes de entrar porque llegaban llenas de barro, ahora ya mucho mejor”, señaló.

Más allá de la anécdota, la historia refleja cómo una obra vial puede impactar directamente las condiciones de vida de las personas.

La infraestructura deja de ser únicamente cemento y materiales para convertirse en una herramienta que facilita la movilidad y aporta bienestar a las familias.

Trabajo comunitario

La estrategia impulsada por la Gobernación del Valle del Cauca tiene una característica que las comunidades destacan constantemente: la participación directa de los habitantes en la ejecución de las obras.

Las juntas de acción comunal han liderado gran parte de los trabajos mediante mingas y esfuerzos colectivos.

Ese modelo ha permitido que las comunidades se involucren activamente en la construcción de las cintas huella y que las obras respondan a necesidades identificadas por los propios habitantes.

Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali

La gobernadora Dilian Francisca Toro explicó que en Cali se adelanta la construcción de 18 cintas huella en la zona rural mediante un esquema de trabajo conjunto entre las comunidades y la administración departamental.

Esto mejora la calidad de vida, mejora el turismo y la movilidad para los estudiantes. Aquí en Cali estamos haciendo en la zona rural 18 cintas huellas que se adelantan conjuntamente con las Juntas de Acción Comunal y la comunidad. Nosotros ponemos todos los materiales, la maquinaria y los recursos para la mano de obra, mientras la comunidad aporta ese trabajo conjunto que permite sacar adelante cada intervención”, afirmó la mandataria.

La participación comunitaria también ha contribuido a fortalecer la organización social en los corregimientos.

Las mingas no solo permiten construir infraestructura. También generan espacios de encuentro, cooperación y apropiación de los proyectos por parte de quienes finalmente serán sus beneficiarios.

La transformación de los corredores

Hablar de transformación en la ruralidad implica mucho más que mejorar el tránsito de vehículos.

En territorios donde la economía depende en gran medida de la producción agrícola, el estado de las vías tiene una relación directa con la competitividad y las oportunidades de desarrollo.

Cada minuto que un productor pierde intentando sacar sus cosechas por caminos deteriorados representa mayores costos y menores posibilidades de crecimiento.

Cada dificultad para transportar insumos afecta la productividad. Cada obstáculo para llegar a una escuela o a un centro de salud limita el acceso a derechos fundamentales.

Por eso, las intervenciones viales tienen efectos que trascienden la movilidad. Una vía en mejores condiciones facilita la comercialización de productos agrícolas, mejora la conectividad entre comunidades y permite que los habitantes accedan con mayor facilidad a servicios esenciales.

En Cali, la Gobernación del Valle del Cauca proyectó 18 tramos de cinta huella, de los cuales 15 ya se encuentran terminados y al servicio de las comunidades.

Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali

Estas intervenciones representan una inversión superior a los 2.100 millones de pesos.

Las obras se desarrollan en sectores estratégicos de la ruralidad caleña, donde durante años las condiciones de acceso dificultaron la movilidad de cientos de familias.

Los tramos terminados se encuentran en La Elvira; Callejón Tabares, Alto de Los Chorros, Los Mangos y La Sirena, en La Buitrera; Las Cabañitas, Pilas del Cabuyal y Mónaco, en Los Andes; Campo Alegre y Montebello Cabecera, en Montebello; La María y La Fragua, en Golondrinas; Pueblo Nuevo, en Los Andes; además de Villacarmelo y La Leonera.

Turismo y desarrollo

La transformación también se percibe en uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento para los corregimientos de Cali: el turismo.

La ruralidad caleña cuenta con atractivos naturales, paisajes, actividades agrícolas y espacios de recreación que cada año atraen a visitantes.

Sin embargo, durante mucho tiempo el estado de algunas vías representó una limitación para el desarrollo de estas actividades.

Una carretera en mal estado puede convertirse en un desincentivo para quienes desean visitar una zona.

Por el contrario, una mejor conectividad facilita la llegada de turistas, dinamiza los negocios locales y amplía las oportunidades económicas para las comunidades.

La gobernadora Dilian Francisca Toro destacó precisamente ese impacto al referirse a los beneficios de las cintas huella en la zona rural de Cali.

La mandataria señaló que estas intervenciones contribuyen a mejorar la calidad de vida, fortalecer la movilidad estudiantil y potenciar el turismo en los corregimientos.

Los propios habitantes reconocen esos avances. Para muchas comunidades, la llegada de visitantes representa oportunidades para emprendimientos familiares, establecimientos comerciales y actividades relacionadas con el turismo rural.

Una apuesta que trasciende Cali

Aunque los resultados son visibles en la capital vallecaucana, el alcance del programa Huellas Vallecaucanas es mucho más amplio.

La estrategia contempla la intervención de 272 tramos de vías terciarias en todo el departamento, en articulación con el Comité de Cafeteros y las comunidades beneficiadas.

Cada intervención contempla aproximadamente 100 metros de construcción, permitiendo mejorar el acceso para estudiantes, productores rurales, turistas y familias campesinas.

La gobernadora Dilian Francisca Toro ha señalado que este programa busca cerrar brechas históricas en materia de infraestructura rural y generar mejores condiciones para las comunidades.

En total, las intervenciones equivalen a más de 27 kilómetros de vías rurales distribuidas en diferentes municipios del Valle del Cauca.

Detrás de cada tramo construido existe una historia similar a las que hoy cuentan los habitantes de La Buitrera, Villacarmelo, La Leonera o Montebello.

Historias de personas que durante años enfrentaron dificultades para movilizarse y que ahora observan cambios concretos en su entorno.

Más que caminos de concreto

Las historias de Magnolia Quiñónez, Yoreidis Benítez y Liliana Fernández muestran que el impacto de estas obras va más allá de las cifras y los metros construidos.

Cuando me llamaron a decirme que teníamos la oportunidad, yo no creía, pero vea, es la primera vez que un proyecto sale tan ligero y tan eficaz. Para nosotros es gratificante ese trabajo que está haciendo con el territorio porque sí nos sentíamos olvidados, pero la Gobernadora nos miró”, afirmó Liliana Fernández.

Su testimonio refleja una percepción compartida por muchos habitantes de la ruralidad: la sensación de que las intervenciones están llegando a territorios que durante años esperaron soluciones para problemas históricos.

En el fondo, la transformación que destacan las comunidades tiene que ver con algo más profundo que una mejora física de las vías.

Tiene relación con la posibilidad de vivir mejor, de desplazarse con mayor seguridad, de sacar productos con menos dificultades y de conectar la ruralidad con nuevas oportunidades de desarrollo.

Las cintas huella construidas en Cali representan precisamente eso: caminos que facilitan la movilidad, fortalecen la competitividad del campo, impulsan el turismo y mejoran las condiciones de vida de cientos de familias.

Son obras que transforman territorios, pero sobre todo transforman la experiencia cotidiana de quienes los habitan.


Las huellas que transforman el camino de los campesinos de Cali

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba