Cali, septiembre 8 de 2026. Actualizado: martes, septiembre 8, 2026 21:30
El crédito en Colombia pierde fuerza
Los desembolsos caen y hogares y empresas se endeudan menos
La cartera alcanzó $781,1 billones y creció 2,9 % real anual en el segundo trimestre de 2026.
Bancolombia advierte que las altas tasas y las condiciones restrictivas están frenando el financiamiento, aunque la calidad de los créditos continúa mejorando.
El crédito en Colombia sigue creciendo, pero comienza a perder impulso.
Después de varios trimestres de recuperación, las altas tasas de interés, la inflación y una menor disposición de empresas y hogares a endeudarse empiezan a reflejarse con mayor claridad tanto en los nuevos desembolsos como en el saldo de la cartera.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, la cartera de créditos del sistema financiero alcanzó $781,1 billones, con un crecimiento real anual de 2,9 %, ligeramente superior al 2,7 % que esperaba Bancolombia.
Sin embargo, el análisis de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado señala que el crédito se desaceleró a lo largo del trimestre.
La señal es importante porque la economía también muestra un menor nivel de apalancamiento.
Entre 2020 y 2026, la relación entre cartera y PIB pasó de aproximadamente 50 % a 40 %, una reducción de diez puntos porcentuales.
Los nuevos créditos ya están cayendo
Una de las señales más claras del enfriamiento está en los desembolsos.
Durante el segundo trimestre se contrajeron 4,9 % real anual, con descensos especialmente importantes en consumo y vivienda.
Para Bancolombia, este comportamiento responde a las elevadas tasas de interés y a políticas de otorgamiento más prudentes, y anticipa que la desaceleración terminará trasladándose progresivamente al saldo total de la cartera.
El crédito comercial, que representa la mayor parte del portafolio, llegó a $399,2 billones y creció apenas 1,1 % real anual.
La demanda continúa concentrándose principalmente en el segmento corporativo, mientras pymes y microempresas registran contracciones.
La construcción comercial también permanece en terreno negativo, afectada por las altas tasas, la incertidumbre y la debilidad que todavía presentan las ventas e iniciaciones de vivienda.
Consumo comienza a moderarse
La cartera de consumo alcanzó $224,6 billones, con un crecimiento real anual de 3,9 %.
Tarjetas de crédito, vehículos y libre inversión impulsaron el resultado, mientras las libranzas permanecieron rezagadas.
Pero hay una señal hacia adelante: los desembolsos de consumo acumulan una contracción real de 6 % durante 2026.
El informe también encuentra que el gasto de los hogares está siendo financiado principalmente con ingresos corrientes y una menor tasa de ahorro, en lugar de un incremento significativo del endeudamiento.
En vivienda, el saldo llegó a aproximadamente $132,3 billones.
Aunque esta modalidad continúa mostrando resiliencia, la caída de 14,6 % real en los desembolsos anticipa una expansión más moderada durante los próximos trimestres.
El crecimiento está siendo liderado principalmente por la vivienda VIS.
En contraste, el microcrédito continúa siendo uno de los segmentos más dinámicos: creció 11,8 % real anual y alcanzó aproximadamente $25 billones.
La buena noticia: cae la cartera vencida
El menor crecimiento del crédito viene acompañado de una señal favorable para el sistema financiero: la calidad de la cartera sigue mejorando.
El saldo vencido total disminuyó 10,7 % real anual, hasta aproximadamente $29,7 billones, mientras el Índice de Cartera Vencida se ubicó alrededor de 3,8 %, frente al 4,4 % registrado en junio de 2025.
Por ahora, el análisis no anticipa un deterioro generalizado de la calidad crediticia.
El terremoto agrega un nuevo riesgo
El terremoto del 10 de agosto introduce, sin embargo, una nueva variable. Bancolombia considera que se trata de un riesgo focalizado y no sistémico.
Los portafolios en las regiones afectadas podrían presentar algunos deterioros, aunque los alivios anunciados por la banca funcionarían como contrapeso.
El punto clave será la capacidad de hogares y empresas afectados para responder a sus obligaciones en un escenario financiero todavía exigente.
La expectativa hacia adelante es de mayor moderación.
Bancolombia proyecta que la cartera terminará 2026 creciendo alrededor de 1,9 % real, con la desaceleración concentrada principalmente en los créditos comerciales y de consumo.
Así, el sistema financiero enfrenta una paradoja: los créditos existentes presentan mejores indicadores de pago, pero colombianos y empresas están tomando menos crédito nuevo.
Una tendencia que, de mantenerse, limitaría el papel del financiamiento como motor de la actividad económica durante la segunda mitad del año.

