Cali, marzo 27 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 27, 2026 16:04
El pulso del mercado laboral en 2026
Empleo temporal, una válvula de escape frente al alza del salario y la rigidez laboral
Tras el aumento del salario mínimo del 23,7% decretado para 2026 y en medio de la implementación de una ambiciosa reforma laboral, miles de empresas en Colombia han tenido que replantear sus estrategias de contratación.
La presión sobre los costos laborales, la reducción de la jornada y los nuevos recargos han transformado por completo el panorama del empleo formal, abriendo un espacio decisivo para los esquemas flexibles.
En este contexto, el empleo temporal vuelve a cobrar protagonismo. ¿Es una solución coyuntural o una tendencia estructural? ¿Puede ser puente hacia el trabajo digno o riesgo de precarización?
Para entender a fondo esta dinámica, conversamos con Juliana Mora Nieto, gerente general de TempoDynamic, sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan hoy tanto las empresas como los trabajadores.
A tres meses del incremento del salario mínimo, ¿qué cambios concretos han observado en la demanda de empleo temporal por parte de las empresas?
El incremento del salario mínimo para el año 2026 ha sido uno de los más altos que ha tenido Colombia.
Esto elevó significativamente el costo del trabajador, generando un efecto muy claro: las empresas han disminuido la contratación directa y esas necesidades las han trasladado a modelos más flexibles como lo somos las empresas de servicios temporales.
Para nosotros, eso se traduce en mayor demanda en picos operativos, pero menor volumen en contratos a largo plazo o estables.
¿Las empresas están usando más el empleo temporal como estrategia para adaptarse al aumento de costos laborales o están reduciendo contrataciones?
Estamos viendo un doble comportamiento. Primero, sí se está usando más el empleo temporal como estrategia.
Segundo, en general se está contratando menos mano de obra de manera directa. Esto genera menor creación de empleo formal y las empresas están siendo más cautelosas al ampliar su nómina.
Sectores como comercio, restaurantes y hoteles ya muestran una pérdida de empleos formales, lo que está contrayendo estructuralmente las vacantes disponibles.
Con los cambios propuestos en la reforma laboral, ¿cree que el empleo temporal gana relevancia como mecanismo de flexibilidad o enfrenta mayores restricciones?
La reforma laboral genera un efecto doble. Sí, el empleo temporal gana relevancia, pero también enfrentamos mayores restricciones regulatorias. No es una amenaza ni una ventaja absoluta; es un punto de inflexión.
Los recargos nocturnos, mayores costos en dominicales y festivos, y mayor rigidez en la contratación hacen que las empresas eviten ampliar su planta fija y busquen esquemas variables.
Las temporales nos volvemos más estratégicas, especialmente en sectores logísticos, comercio, manufactura y servicios por demanda.
Además, la reforma apunta a limitar el uso indebido de empresas temporales y reforzar la estabilidad laboral, exigiendo una mayor justificación del servicio.
El empleo temporal no desaparece, sino que se profesionaliza. Ahora somos aliados estratégicos más que simples proveedores.
¿Cómo garantizar que el empleo temporal no se convierta en precarización laboral, sino en una puerta al empleo formal?
Las empresas temporales fomentamos una sostenibilidad basada en buenas prácticas. La precarización surge cuando hay mala gestión.
Cuando se gestiona correctamente, el empleo temporal es una puerta real al trabajo formal y a la movilidad laboral.
Garantizamos que cada trabajador en misión esté legalmente constituido: afiliación a seguridad social, pago de prestaciones, cumplimiento de jornadas y normativa de seguridad laboral.
Además, diseñamos rutas de empleabilidad, medimos tiempos de permanencia, promovemos vinculaciones directas cuando aplica, capacitamos en habilidades técnicas y blandas, y certificamos experiencia laboral. El trabajador sale más empleable y mejor remunerado.
Nuestra visión es clara: el empleo temporal puede ser precarización o una oportunidad, y eso depende de cómo se gestione.
¿Qué sectores están liderando la contratación temporal y cuáles han mostrado desaceleración?
El empleo temporal siempre se ha concentrado en sectores operativos y manufactura, pero hoy se han potenciado más.
Lideran logística, transporte, almacenamiento, operarios, comercio en temporadas pico, atención al cliente, call centers, servicios generales y producción industrial.
En contraste, sectores como construcción muestran una desaceleración por menor inversión y tasas de interés altas. También hotelería y agricultura no tecnificada tienen menor dinamismo.
¿Cómo ven el comportamiento del empleo temporal en lo que resta del año?
Tendremos un comportamiento moderado: sin un boom, pero tampoco en caída. La creación de empleo ya muestra una desaceleración del 1,4% en tres meses.
El aumento del salario mínimo, la reforma laboral y la incertidumbre política hacen que las empresas sean más cautas.
Pero no pueden dejar de operar, y lo hacen con modelos variables, por proyectos, donde las temporales somos una solución natural.
Hoy, más de 500.000 trabajadores en misión representan el 5% del empleo formal y aportamos más de 20 billones a la economía.
¿Cuál será la tendencia global?
Las empresas están migrando a modelos más ágiles, productivos y livianos. El talento temporal permite ajustarse a los ciclos económicos, ejecutar proyectos sin inflar costos fijos.
TempoDynamic se posiciona como aliado estratégico, con cumplimiento legal y asesoría para optimizar costos bajo marcos normativos.
El empleo flexible ya no es una excepción: es parte fundamental del modelo laboral actual en Colombia.

