Cali, marzo 2 de 2026. Actualizado: lunes, marzo 2, 2026 18:17
Misiles, drones y bloqueo en Ormuz
¿Tercera guerra mundial? Claves del conflicto Irán-EE.UU. e Israel y su impacto global en petróleo y seguridad
El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel escaló desde el 28 de febrero de 2026 y reactivó el debate internacional sobre una tercera guerra mundial, aunque no existe una declaración formal de guerra global.
Ese día, fuerzas estadounidenses e israelíes ejecutaron una operación conjunta denominada “Operación Furia Épica” o “Rugido del León”, con el objetivo de golpear la cúpula del régimen iraní.
La ofensiva incluyó bombardeos dirigidos contra 30 líderes políticos y militares.
Entre los fallecidos figura el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989. El presidente Donald Trump confirmó su muerte.
También murieron altos mandos como el general Mohamad Pakpur, Ali Shamjani, Abdorrahim Musaví y el ministro Aziz Nasirzadeh.
Según la información disponible, familiares de Jamenei también perdieron la vida durante los ataques.
La operación se produjo tras meses de tensiones acumuladas por el programa nuclear iraní y luego de protestas internas que derivaron en represión.
Además, durante 2024 y 2025 se registraron enfrentamientos indirectos entre Israel e Irán, incluidos ataques a embajadas y a líderes vinculados con Hamás y Hezbolá.
Respuesta iraní y expansión regional
Tras los bombardeos iniciales, Irán lanzó una respuesta inmediata con misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses en Irak y varios países del Golfo.
El conflicto involucra ahora a al menos diez naciones, con cierres de espacio aéreo y evacuaciones en distintas ciudades.
Las cifras reportan al menos 200 muertos en Irán, incluidos civiles, y 747 heridos. También se registraron explosiones en Tel Aviv, Baréin, Qatar y otros puntos estratégicos.
Israel activó su sistema de defensa Cúpula de Hierro para interceptar proyectiles.
Irán dirigió ataques específicos contra Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Baréin. Solo contra Emiratos disparó 137 misiles y 209 drones.
En Dubái, varios impactos alcanzaron la isla artificial Palm Jumeirah y un hotel resultó afectado, con víctimas y evacuaciones.
Además, Irán bloqueó parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Esta medida elevó el precio del crudo Brent entre 8 % y 10 %, con valores que superan los 100 dólares por barril.
Vacío de poder y efectos globales
La muerte de Jamenei abrió un proceso interno en Irán. Un consejo de transición integrado por el presidente Masud Pezeshkian, el jefe judicial Golamhosein Mohseni Eyei y el ayatolá Alireza Arafi asumió funciones temporales. La Asamblea de Expertos elegirá al sucesor.
Irán declaró 40 días de luto y anunció represalias. El bloqueo en Ormuz y la volatilidad del petróleo generaron caídas en bolsas internacionales y riesgos de inflación, con impactos en economías dependientes del crudo.
En el plano internacional, Reino Unido y Alemania expresaron respaldo diplomático y logístico a Estados Unidos, aunque no participaron directamente en los ataques iniciales.
El primer ministro británico apoyó públicamente la “Operación Furia” y autorizó el uso del espacio aéreo y de bases en Chipre para facilitar operaciones estadounidenses.
Por su parte, el canciller alemán Olaf Scholz calificó la ofensiva como una acción necesaria para la seguridad global y ofreció cooperación en inteligencia y sanciones, en línea con la OTAN.
También Canadá y Australia manifestaron apoyo político a la intervención, mientras países del Golfo como Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos mantienen cooperación en defensa aérea, pese a los contraataques iraníes en su territorio.
Por ahora, no existe una declaración oficial que configure una guerra mundial. Sin embargo, la magnitud de los ataques, la participación de múltiples países y el impacto energético mantienen abierta la discusión sobre una tercera guerra mundial y su posible evolución.

