Cali, marzo 21 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 20, 2026 22:40
Conozca el recorrido político, académico y social
Amenazas, desplazamiento y universidad: así construyó Newball Segura su liderazgo juvenil en Cali
Newball Jr. Segura Alarcón es un activista bonaverense con una trayectoria marcada por la defensa de los derechos humanos, la participación estudiantil y el trabajo con comunidades afrodescendientes.
A sus 25 años, es estudiante de Trabajo Social y Administración Pública en la Universidad del Valle y, desde inicios del año 2026, fue electo presidente del Consejo Distrital de Juventud en Santiago de Cali.
Nacido y criado en Buenaventura, su ingreso al mundo del activismo comenzó en 2017, cuando ingresó a la Universidad del Valle en su ciudad natal.
Desde entonces, su trabajo estuvo vinculado a la defensa de la educación superior pública y gratuita, así como a procesos de movilización que se articularon en medio de coyunturas nacionales como el paro estudiantil de 2018.
“Allí comenzamos a organizarnos en Buenaventura a través de procesos de educación superior y en articulación con otras universidades del distrito”, recordó.
Ese contexto fue el punto de partida de una carrera marcada por la incidencia política desde lo social y lo estudiantil.
En paralelo, también participó en la recolección de más de 13.000 firmas de jóvenes en respaldo al paro cívico de Buenaventura, con demandas que abarcaban desde el acceso a la educación hasta la seguridad en los barrios.
Desplazamiento forzado y nuevos comienzos en Cali
En el año 2020, Newball tomó la decisión de trasladarse definitivamente a Cali. Lo hizo por razones personales y de seguridad. La enfermedad de su abuela, figura central en su entorno familiar, se agravó durante la pandemia, y a eso se sumaron amenazas derivadas de su activismo en Buenaventura. “Parte de mi liderazgo ya venía teniendo visibilidad y esa visibilidad generaba una legitimidad en algunos sectores, pero también incomodidad en otros”, explicó.
La muerte de su abuela en agosto de 2020 coincidió con un año de pausa en su activismo. “Para mí eso fue como un año de recesión en todo el tema de movilización”, relató.

Fue un tiempo que, sin embargo, le permitió reorganizarse y reenfocar su trabajo, ahora desde la capital del Valle del Cauca.
Ya instalado en Cali, se sumó a nuevas iniciativas universitarias enfocadas en el ingreso y permanencia de estudiantes afrodescendientes en la educación superior.
Desde allí, insistió en que, aunque hay avances institucionales, persisten brechas históricas: “Ha ido cerrando en cierta medida la brecha, pero no es que ya todo el mundo tenga condiciones iguales para el ingreso”.
Derechos humanos desde la universidad
Durante el estallido social de 2021, Cali se convirtió en uno de los epicentros nacionales de la protesta. En ese contexto, Newball, junto a otros estudiantes, impulsó la creación del Comité Regional Estudiantil de Derechos Humanos de la Universidad del Valle.
La iniciativa surgió luego del ingreso de la fuerza pública al campus, que vulneró la autonomía universitaria. “La historia siempre nos ha demostrado que el ingreso de fuerza pública a los campus trae consigo también muertes, heridos”, afirma.
El comité fue lanzado oficialmente el 10 de diciembre de 2021 en Buenaventura, y desde entonces desarrolló un diplomado en derechos humanos que ya completa cinco ediciones consecutivas.
El programa, respaldado por el Instituto de Paz de la universidad, permite formar a decenas de estudiantes como defensores de derechos fundamentales en distintos municipios del Valle del Cauca.
Aunque ya no hace parte del comité, señala que fue “uno de los procesos más bonitos” de su paso por la universidad, no solo por el alcance territorial, sino por la capacidad de unir diferentes grupos estudiantiles alrededor de una causa común.
La creación de Univalle Avanza
En 2022, con el objetivo de fortalecer la representación de estudiantes en sedes regionales, fundó la organización estudiantil Univalle Avanza.
La plataforma nació tras visitar municipios como Tuluá, Zarzal, Cartago y Santander de Quilichao, donde convocó a jóvenes líderes para consolidar una red que hoy tiene alcance dentro y fuera de Cali.

“Nos disputamos espacios de representación, donde principalmente las voces de los estudiantes de regionalización sean los que cuenten”, destaca.
La organización logró acceder a cuerpos colegiados y ha acompañado luchas por mejoras en infraestructura y acceso educativo.
A través de un proceso de relevo generacional, hoy es liderada por otros estudiantes, aunque Newball continúa apoyando como referente.
Entre los logros institucionales más destacados de este proceso está la obtención de recursos de regalías que permitieron la construcción del Centro de Desarrollo Universitario en Buenaventura y el bloque académico en la sede Palmira.
El salto a la participación juvenil distrital
Su asistencia al Festival Nacional de Juventud en Santa Marta en 2024 lo motivó a postularse al Consejo Municipal de Juventud (CMJ) de Cali. En las elecciones de 2025, obtuvo una curul como parte del Partido de la U, siendo la segunda lista más votada en la ciudad.
“Mi bandera principal es trabajar por esa juventud de Cali, que si bien algunos pueden ser de Cali, otros llegamos acá y nos convertimos en caleños por elección”, afirma.

Desde esta curul ha impulsado una agenda que reconoce la diversidad social y territorial de los jóvenes que habitan el distrito.
Recientemente, fue electo presidente del Consejo Distrital de Juventud, liderando una coalición plural que reúne representantes del Pacto Histórico, Cambio Radical, Centro Democrático y sectores cristianos. “Hay que derrumbar los imaginarios ideológicos para poder avanzar”, sostiene.
Riesgos, apoyo familiar y agenda de futuro
El activismo de Newball también estuvo atravesado por episodios de riesgo. En 2022 recibió amenazas junto a otros compañeros y en 2023, uno de ellos fue objeto de un panfleto intimidante. “Activamos las rutas con la Policía y la Fiscalía, aunque las investigaciones no han arrojado resultados”, indicó.
A pesar de ello, asegura que tomaron medidas preventivas para resguardar su seguridad.
Con el paso del tiempo, cuenta con el respaldo total de su núcleo familiar. “Al principio era complejo, pero hoy en día el apoyo es absoluto”, asegura. En las elecciones del CMJ, su madre y otros miembros cercanos acompañaron activamente su campaña.
Actualmente, el Consejo Distrital de Juventud trabaja en el empalme con su antecesor y la construcción de una agenda colectiva.
Entre sus prioridades está el tema de seguridad, que aborda desde una perspectiva estructural: “El joven que roba o asesina también es víctima porque resulta ser un instrumento de la violencia”.

