Cali, octubre 30 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 30, 2026 22:38
“¿Arde París?”
A raíz de lo que sucede en Francia y que también puede suceder en países como Bélgica, Italia, Albania, Inglaterra y otros países europeos que siempre hablaron de abrir las puertas de sus países a gente de países árabes y africanos que tienen como religión el Islam y que, además, no son países democráticos, recordé un famoso reportaje histórico—periodístico elaborado por los periodistas Dominique Lapierre, francés y Larry Collins, norteamericano, sobre una orden de Hitler en la segunda guerra mundial, ordenando mantener ocupada la ciudad de Paris y resistir el asedio de los aliados.
El malvado alemán quería, a toda costa, lograr el triunfo en París, la ciudad más hermosa del mundo pero, como eso no fue posible, ordenó reducir la ciudad y convertirla en ruinas humeantes, en una hoguera.
Afortunadamente, los aliados (EE.UU., Inglaterra y Rusia) entraron por Normandía y lograron derrotar a Hitler. Por allí empezó la caída final de La Alemania fascista.
Hoy, la triste historia se repite de otra manera porqué a un mandatario socialista como Emnuelle Macron, se le ocurrió atacar verbal y agresivamente a Israel por defenderse de los ataques terroristas de grupos árabes como Hamas.
Macron autorizó el ingreso libre de todo árabe o africano que quisiera llegar a su país a buscar “un nuevo destino.”
El islamismo es una creencia que impone formas de vivir muy distintas a las del mundo occidental y libre, empezando por dominar toda la vivencia cotidiana de la gente.
A Francia y a otros países europeos, a quienes respeto mucho por su cultura y su capacidad financiera y académica, los considero idiotas útiles y equivocados respecto a eso de darle la mano a quienes piensan radicalmente distinto.
Ahí están las consecuencias. Francia les ha dado todas las garantías posibles, estudio gratis, trabajo, vivienda, pero desafortunadamente, al islamismo no le gusta la forma como viven y gozan los europeos.
Por eso empezaron a planificar la forma de crear caos y violencia para tratar de imponer sus tesis y apoderarse de Europa, lo que han venido logrando paulatinamente, con astucia.
Pero asómbrense, en EE.UU. también han logrado infiltrarse gracias al expresidente de origen keniano Barack Obama. Ya tienen gobernantes y congresistas islámicos.
Increíble, por lo que eso significa en una democracia tan poderosa.
Afortunadamente, el gobierno francés parece que reaccionó, abrió los ojos y detuvo a muchos jóvenes involucrados en esa violencia y empezó a imponer condenas de 22 años de cárcel, logrando establecer orden y hacer respetar su democracia.
Recuerdo cuando vencida la Alemania de Hitler, un corresponsal americano dijo sobre Charles De Gaulle, el gran héroe francés: “Ahora De Gaulle tiene a Francia en sus manos.”
