Cali, marzo 19 de 2026. Actualizado: jueves, marzo 19, 2026 20:45
Cali – cultural
Cali es señalada en varias estadísticas como una ciudad violenta, rodeada por bandas criminales con altas tasas de inseguridad y homicidios… no niego esta verdad, pero no es la única cara de la moneda.
También es señalada por ser la capital mundial de la salsa, una ciudad rumbera a la que sólo se viene para conocer a sus bellas mujeres… tampoco niego esta verdad, pero no es tampoco la única cara de la moneda.
También es señalada por ser el centro del “estallido social”, la ciudad de la “primera línea” … tampoco lo niego, pero tampoco esta es la única cara de la moneda.
Cali continúa siendo un ámbito cultural y del pensamiento vivo, activo, creador siempre de nuevas realidades y proyectos diversos en el terreno artístico y poético.
Lo que ocurre con los estereotipos sobre nuestra región, es que nosotros los caleños, a diferencia de los habitantes de Medellín, no hacemos caja de resonancia a nuestros logros y nuestras riquezas. Nunca hemos sido buenos para “vendernos” a diferencia de los paisas que en ello son expertos.
En la ciudad tenemos varios núcleos culturales que permanentemente hacen ofertas para la reflexión y el disfrute estético: Presentación de libros, exposiciones de pintura o collages, conferencias diversas, talleres, encuentros de poetas o escritores, cine-foros.
Las dos Bibliotecas a las que me he referido en varias oportunidades: Centenario y Departamental. El Instituto Popular de Cultura que recoge una trayectoria de décadas. El museo La Tertulia, con una historia en alto. Las política culturales de CONFANDI o COMFENALCO.
Además de ello hay en la ciudad 62 círculos privados de lectura y propuestas de enseñanzas del quehacer literario, tanto presenciales como on line.
Dispersos por nuestra geografía en varios barrios populares hay Centros Populares de Cultura con permanente actividad, algunos ejemplos: El Centro Cultural Nuevo Latir, en el Distrito, La Casa Cultural Tejiendo Sororidades, en la Comuna 18 y La Casa Cultural Bellavista, en el Oeste.
Hay en Cali, muchos (a lo mejor demasiados…) grupos de poetas mujeres y varones que constantemente se reúnen para compartir sus trabajos y escuchar mutuamente sus voces. Contamos con una red de 60 Bibliotecas Públicas.
Tenemos además las Universidades como centros de pensamiento e investigación. La Universidad del Valle que para algunos es el lugar donde “tiran piedras” es una de las Universidades más reconocidas del país, con estándares de investigación de nivel internacional.
En sus 80 años de historia son invaluables los aportes que le ha entregado a la región y al país. La Universidad ICESI ha conseguido una Facultad de Medicina que en alianza con la Fundación Valle del Lili realiza un servicio inmejorable al Departamento y al Sur Occidente.
Igualmente las Universidades Javeriana, San Buenaventura, Libre y Santiago de Cali elevan el nivel educativo en la ciudad permanentemente.
Me parece necesario posicionar otros rostros de la ciudad, que den cuenta de nuestras diversidades y de nuestra riqueza cultural porque los estereotipos terminan por ahogar o falsear una identidad.
La identidad de una ciudad se construye enraizada en su historia y a través de las prácticas realizadas por sus habitantes en el día a día.
Nuestra ciudad es fruto de un fértil mestizaje entre los territorios del Gran Cauca y el Océano Pacífico cuyas brisas nos llegan todas las tardes.
Tanto Oscar Gerardo Ramos como Gustavo Álvarez Gardeazabal en sus obras: Caucayaco y Se llamaba el país Vallecaucano -de las cuales hablaré en otra ocasión- han profundizado en estas temáticas.
