Cali, julio 7 de 2026. Actualizado: martes, julio 7, 2026 22:04
La mano de Trump
La mano de Dios se volvió famosa cuando Maradona empujó el gol de la victoria eterna en un mundial de fútbol.
Ahora, cuando el mundo se ha trastocado ,parecería que es la mano de Trump la que se ha encargado de hacer pasar a la historia del fútbol la presión política para intervenir en un partido de pelota.
La anécdota se ha repetido desde hace 48 horas con insistencia. En el partido de Estados Unidos contra Bosnia Herzegovina, el árbitro sancionó con tarjeta roja al gigante jugador negro Folarin Balogun, del equipo gringo.
De acuerdo a las normas Fifa que rigen el campeonato, eso le impediría jugar el partido siguiente con su selección.
Allí podría haber terminado todo, se acata y se reemplaza al jugador. Pero como el presidente Trump con su bocaza pretenciosa anunció que había intervenido ante las directivas de la Fifa para anular la tarjeta roja, el mundo entero entendió que como cuando la mano de Dios empujó a Maradona al gol, es ahora la mano de Trump la que ha querido empujar el campeonato mundial al abismo.
Pase lo que finalmente pase en fútbol, esa experiencia debería servirnos a los colombianos para que entendamos en su magnitud el peligro del espíritu genuflexo del presidente electo ante Trump y ante Washington y estemos prevenidos de lo que puede pasarnos en el inmediato futuro.
Aunque nos disguste enormemente a muchos compatriotas, el presidente electo ha dejado al país, a su justicia y a su futuro como la patria de todos, en manos de los gringos.
Esa es la dura realidad y oponernos a ello, así sea con la chimba desobediencia civil que pregona Cepeda, no va a hacer cambiar la mala impresión de sometimiento servil que ha generado el nuevo presidente.
Ni renunciando Abelardo a su ciudadanía americana borra la idea de esclavitud en que hemos quedado ante el emperador gringo. Es decir, Colombia hoy vale menos que Infantino y su Fifa ante los ojos del mundo.
