Cali, agosto 5 de 2026. Actualizado: miércoles, agosto 5, 2026 15:17
La nueva carrera mundial de los 28K
Los pasos comerciales del mundo están liderando los principales titulares en este inicio de agosto.
Luego que hace pocos días se presentara un terremoto de magnitud 5.6 con epicentro a sólo 38 kilómetros de la influyente zona del Canal del Zues en Egipto, y que, por otro lado, el presidente de los Estados Unidos volviera a amenazar a Irán con abrir el estrecho de Ormuz por la fuerza luego de una corta suspensión de los ataques, un pequeño gigante se está agitando en otro punto del mundo y con poco protagosmismo.
El Bab el‑Mandeb es el nuevo punto de confrontación entre otros países con intereses comerciales, principios religiosos y ansias de una demostración de poder e influencia legislativa frente a organizaciones internacionales como la OPEP.
Bab el‑Mandeb es la franja marítima de apenas 28 kilómetros entre Yemen (país de la península arábiga) y Djibouti (país del África Oriental), donde el mar Rojo se estrecha en el sur y se comunica con el Golfo de Aden, para posteriormente conectar con el Mar Arábigo.
Durante décadas, esta ruta ha sido un pilar del comercio global porque conecta el Mar Rojo con el Canal de Suez, la vía más corta entre Asia y el resto del mundo.
Este estrecho marítimo es hoy uno de los puntos más tensos del mundo, por sus aguas pasa cerca del 10% del petróleo mundial que proviene del estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico, el 6% del gas natural y la mayor parte del comercio entre Asia y Europa, particularmente, el proveniente de China.
No sorprende que once países mantengan bases militares en Djibouti para vigilar este corredor estratégico.
Por causa de la crisis actual en el estrecho de Ormuz, Arabia Saudita integrante de la OPEP, comenzó a transportar su petróleo por oleoductos que atraviesan su país de este a oeste para luego cargarlo en buques sobre sus costas en el Mar Rojo y enviarlo al exterior a través del estrecho de Bab el-Mandeb.
Este movimiento era, literalmente, la “ruta de escape” del mercado energético global.
Sin embargo, hace pocos días los hutíes de Yemen anunciaron el cierre del paso a barcos sauditas y el pasado 22 de julio lanzaron ataques con misiles y drones contra dos barcos petroleros, Encelia y Layla.
El tráfico cayó de inmediato en un tercio, y varios buques dieron media vuelta en pleno mar.
En la actualidad el mundo depende de tres grandes puertas energéticas: Zues, Hormuz y Bab el‑Mandeb. Por primera vez, dos de estos 3 pasos están en alerta roja.
Si se cierran, el comercio tendría que desviarse alrededor de África, añadiendo semanas de viaje y disparando los precios internacionales.
La carrera comercial del mundo esta dependiente hoy de esos 28 kilómetros de estrecho vigilado por Yemen donde se encuentran los rebeldes hutíes aliados de Irán.
Esta es la nueva carrera mundial de obstáculos de 28k.
