Cali, septiembre 24 de 2026. Actualizado: jueves, septiembre 24, 2026 16:08
La sociedad de la imaginación
Voy a apartarme un rato de tanto panorama oscuro como tenemos a nuestro alrededor y me voy a detener en escribir de una persona absolutamente original en el panorama cultural colombiano.
Quiero hablar de Milcíades Arévalo, escritor, director de la revista Puesto de Combate y fundador de La sociedad de la imaginación.
Milcíades nace en Zipaquirá y desde muy joven se traslada a vivir a Bogotá por las orillas del barrio La Candelaria del que nunca más se ha alejado a no ser por espacios cortos de tiempo en la realización de sus innumerables viajes.
Milcíades es un personaje extraño aún dentro de nuestra fauna literaria, ya de por sí sorprendente: Vive de, en y para los libros que son su universo, su pasión, su amor, su horizonte casi único y su realización personal.
En 1972 funda la revista Puesto de Combate, que sigue editando hoy a expensas de su propio peculio.
Ha escrito más de 15 libros, mayoritariamente de cuentos aunque alguno de aproximaciones y críticas literarias.
Organiza a su alrededor la sociedad de la imaginación desde la cual edita, conversa y sale al mundo.
Dice a sus amigos o entrevistadores que desde muy niño imaginó, imaginó siempre mucho.
Pero tal vez su realización más importante y definitiva es precisamente esta revista que este año ha cumplido 54.
Arévalo nace al mundo literario bajo la influencia de los nadaístas que a fines de los años 60 y principios de los 70 están en plena producción.
Tiene unos años de especial cercanía con X 504 (Jaime Jaramillo Escobar), con quien lleva adelante tareas comunes.
La revista nace con una vocación que cincuenta años después aún conserva: Dar a conocer escritores y escritoras nuevos que tienen dificultad en abrirse camino, pero siempre combinando esta propuesta con la publicación de textos o nombres consagrados literariamente, cuyas letras están o han estado a la cabeza de la producción en sus respectivos países.
El único criterio que se ha manejado siempre es la calidad literaria de tal manera que los lectores han tenido en sus manos un permanente deleite estético.
Una característica muy propia de “Puesto de Combate” es que no se trata de una publicación que envejezca… sus contenidos pueden ser permanentes para degustarlos una y otra vez.
Ciñéndonos a los dos últimos números encontramos por ejemplo que la revista 92, correspondiente al 2025 nos pasea por Latinoamérica en la poesía y en el cuento: Una sesión amplia de la poesía de Juan Calzadilla -que la abre- nos conecta con la Venezuela artística, Brasil en la expresión de Clarice Lispector, maestra del relato corto y Cuba a través de Arturo Arango Arias igualmente en el cuento.
Y centrándonos en la última entrega, año 2026, nos topamos con una hermosa carátula obra de Leonora Carrington… esta nos abre a textos de Juan Rulfo, de Jaime Jaramillo Escobar, de Raúl Gómez Jatín… los que a su vez le abren las puertas a autores y autoras menos reconocidos de las distintas regiones de Colombia.
Las páginas de este “Puesto” … abren diálogos permanentes entre vecinos, entre coterráneos o entre quienes manejamos la misma lengua aún en distancias mayores.
Desde esta página agradezco a Milcíades Arévalo su infinito amor por la literatura y su infatigable labor por mantenerla viva en un país que más allá de las grandes editoriales debe pelear muy duro por detenerse en contemplar sus propias palabras.
Larga vida a Puesto de combate y a su gestor.
