Cali, marzo 9 de 2026. Actualizado: lunes, marzo 9, 2026 15:54
Más allá de partidos y votos, el reto ahora es defender unidos los intereses del departamento
Una bancada para el Valle
Las elecciones legislativas ya pasaron y el Valle del Cauca conoce a los congresistas que lo representarán durante los próximos cuatro años en el Senado de la República y en la Cámara de Representantes.
Más allá de los resultados individuales, de los partidos o de la cantidad de votos que obtuvo cada candidato, comienza ahora una etapa que será determinante para el futuro del departamento: la conformación de una bancada que actúe con visión regional.
La experiencia del periodo que termina deja lecciones claras. El Valle del Cauca perdió la oportunidad de consolidar una defensa conjunta de sus proyectos estratégicos.
Las divisiones políticas terminaron debilitando la capacidad de gestión del departamento frente al Gobierno nacional y frente a las decisiones que se toman en el Congreso.
Uno de los ejemplos más evidentes fue el del tren de cercanías. El Gobierno nacional había asumido compromisos con este proyecto clave para la movilidad y la competitividad del suroccidente.
Sin embargo, la financiación fue finalmente negada y la bancada vallecaucana no logró articular una defensa conjunta que permitiera presionar su materialización.
Ese episodio reflejó una realidad preocupante. Mientras algunos congresistas concentraron su agenda en respaldar al Gobierno nacional y otros en confrontar a la administración departamental, el Valle quedó sin una voz unificada que defendiera sus intereses.
La región necesita algo distinto en este nuevo periodo legislativo. El Valle del Cauca requiere una bancada capaz de trabajar unida, sin importar el origen partidista de cada congresista ni las diferencias ideológicas que naturalmente existen en la política.
Representar al departamento implica entender que hay proyectos y causas que deben estar por encima de cualquier cálculo político.
Infraestructura, seguridad, competitividad portuaria, inversión social y desarrollo regional son temas que exigen una gestión articulada.
Ningún congresista, por influyente que sea, puede lograr resultados relevantes en solitario. La fuerza de una región en el Congreso depende de su capacidad de actuar en bloque cuando se trata de defender sus intereses.
Los congresistas recién elegidos tienen ahora la oportunidad de marcar una diferencia frente al periodo anterior.
El Valle del Cauca necesita una bancada que entienda que su primera responsabilidad es con el departamento que los eligió. Las diferencias políticas pueden mantenerse. Pero cuando se trate del Valle, lo que debe prevalecer es la unidad.

