Cali, abril 6 de 2026. Actualizado: lunes, abril 6, 2026 21:47
¿Quién es el dueño del centro?
Por estos días, desde diferentes campañas políticas, varios candidatos se disputan una etiqueta que históricamente ha sido esquiva: la representación del centro político. Algunos incluso no solo dicen encarnarlo, sino que actúan como si fueran sus dueños.
Desde la campaña del candidato presidencial Sergio Fajardo, a raíz del boom surgido en torno a Juan Daniel Oviedo tras las consultas interpartidistas del 8 de marzo —en las que se convirtió en la gran revelación electoral con más de 1.255.000 votos—, se intensificaron los mensajes que buscan reafirmar que Fajardo es el verdadero representante del centro y no Oviedo, a quien distintos análisis ubican como el principal receptor de ese voto.
Pero no es el único caso. Desde la campaña de Claudia López también insisten en que la exalcaldesa de Bogotá es quien encarna ese sector en el tarjetón presidencial.
Y en la misma línea se ubica Roy Barreras, quien en distintos pronunciamientos ha sostenido que Juan Daniel Oviedo no representa al centro, pero él sí.
Entonces, surge la pregunta inevitable: ¿Quién representa realmente al centro en esta contienda presidencial?
Lo cierto es que los tres candidatos que han salido a reclamar ese título están, en la práctica, en aprietos. Porque si tuvieran asegurado ese electorado, o si fueran claramente sus favoritos, no tendrían que insistir en demostrarlo. Aquí aplica aquella frase conocida: dime de qué presumes y te diré de qué careces.
Y no es para menos la preocupación, porque no es otro candidato presidencial quien les está disputando ese espacio, sino un candidato vicepresidencial.
Juan Daniel Oviedo, convertido hoy en novedad política, parece tener mayor conexión con ese electorado que muchos ubican en el centro.
Si algo resulta difícil de definir en la política —y especialmente en la colombiana— es precisamente el centro.
Tanto, que hay quienes consideran que ni siquiera existe como una tendencia clara, pues se trata de un electorado que no se casa con figuras y cambia de preferencias elección tras elección, influido por factores coyunturales, por necesidades del momento e incluso por dinámicas de opinión.
Por eso resulta tan complejo no sólo definir el centro, sino también adjudicarle un dueño o un representante…
Sin embargo, aunque es difícil delimitarlo, ese electorado sí presenta algunos rasgos identificables: es mayoritariamente urbano, pertenece a clases medias y medias altas y tiene un nivel educativo ligeramente superior al promedio.
Pero, sobre todo, tiene una característica clave: la búsqueda de la novedad.
En su momento, Sergio Fajardo y Claudia López representaron esa novedad. Hoy, según lo que reflejan las encuestas, ese factor parece haberse diluido tras varias campañas y el paso por distintos cargos públicos.
En contraste, Juan Daniel Oviedo aparece como una figura distinta, con formas propias, con un estilo que rompe moldes y que conecta con ese deseo de renovación. Eso explica, en buena medida, por qué hoy parece llevar ventaja en ese segmento.
Pero de ahí a decir que Oviedo es el dueño del centro hay una distancia grande. Porque si algo caracteriza a ese electorado es su libertad.
Los estudios muestran, por ejemplo, que en las últimas dos elecciones presidenciales el comportamiento del “centro” cambió de manera significativa: en 2018, en segunda vuelta, votó mayoritariamente por Iván Duque, mientras que en 2022 lo hizo por Gustavo Petro.
Es decir, no hay fidelidad, hay coyuntura. Eso mismo explica por qué hoy ese electorado podría estar mirando con mejores ojos a una candidata de oposición como Paloma Valencia, quien tiene como fórmula vicepresidencial precisamente a Juan Daniel Oviedo.
Al final, el centro no es un botín político, ni un sello que se pueda reclamar en campaña.
Es, más bien, un electorado volátil, exigente y cambiante, que no le pertenece a nadie… pero que puede terminar definiendo todo.

