Cali, octubre 26 de 2026. Actualizado: lunes, octubre 26, 2026 21:33
136 pacientes recibieron tratamiento sin salir de su hospital
Un ataque cerebrovascular no da espera
Una red de telemedicina que conecta a 37 hospitales del Valle del Cauca y Nariño está transformando la atención de los ataques cerebrovasculares.
Cuando una persona sufre un ataque cerebrovascular, cada minuto puede marcar la diferencia entre recuperarse, quedar con una discapacidad permanente o perder la vida.
Sin embargo, para quienes viven en municipios apartados, recibir atención especializada puede convertirse en una carrera contra el tiempo, especialmente cuando el hospital más cercano no cuenta con un neurólogo.
Esa dificultad ha comenzado a enfrentarse en el suroccidente colombiano mediante una red de telemedicina que permite a los médicos de hospitales regionales consultar rápidamente con especialistas y tomar decisiones sobre el tratamiento de sus pacientes.
Se trata de Hospital Padrino TeleACV, una estrategia de la Fundación Valle del Lili que actualmente conecta a 37 hospitales del Valle del Cauca y Nariño, siete de ellos con capacidad para administrar trombólisis, un tratamiento que busca disolver los coágulos responsables de determinados ataques cerebrovasculares.
Atención especializada en apenas tres minutos
Entre enero de 2023 y octubre de 2025, esta red registró 1.433 activaciones por sospecha de ataque cerebrovascular (ACV).
Durante ese periodo, el tiempo promedio de respuesta del equipo de neurología fue de tres minutos.
Uno de los resultados más significativos es que 136 pacientes recibieron trombólisis directamente en su hospital de origen, con acompañamiento remoto de especialistas, sin necesidad de trasladarse a otra institución para recibir ese tratamiento inicial.
Además, el 65,2 % de las consultas pudo resolverse en centros de baja y mediana complejidad, lo que representa un avance para las comunidades rurales y las poblaciones con mayores dificultades de acceso a servicios especializados.
El funcionamiento de la red permite que, ante una sospecha de ACV, los profesionales del hospital local reciban orientación del equipo de neurología para evaluar el caso y determinar la conducta médica correspondiente.
Cuando el paciente necesita ser remitido a una institución de mayor complejidad, se activa una comunicación anticipada entre los servicios de urgencias, radiología y neurología para preparar su recepción.
Los resultados de esta experiencia fueron evaluados en una investigación liderada por el neurólogo Pablo Felipe Amaya, director del programa de ACV de la Fundación Valle del Lili.
El estudio, titulado Más allá de la implementación: indicadores de calidad de una red regional de teleACV en Colombia (2023–2025), obtuvo el primer puesto en la categoría Trabajo de Investigación, modalidad oral, de la Asociación Colombiana de Neurología.
El reconocimiento fue entregado durante el XVII Congreso Colombiano de Neurología y el III Congreso Latinoamericano de Cefalea.
“La investigación demostró que Hospital Padrino TeleACV es una estrategia aplicable y escalable que logra descentralizar el manejo agudo del Ataque Cerebrovascular (ACV) en el suroccidente colombiano”, explicó el doctor Amaya.
No obstante, el estudio también identificó dificultades que deben corregirse. Una de ellas es el tiempo que tardan los centros de atención primaria en activar el código ACV, actualmente 38 minutos por encima de la meta internacional.
A esto se suma otro problema: muchos pacientes llegan tarde a urgencias porque no reconocen las señales de alarma.
¿Cómo reconocer un ataque cerebrovascular?
En el marco del Día Mundial del ACV, que se conmemora el próximo 29 de octubre, los especialistas recuerdan que la aparición repentina de síntomas neurológicos debe considerarse una emergencia, incluso en personas jóvenes o sin enfermedades previamente diagnosticadas.
Para facilitar el reconocimiento de estas señales, se recomienda recordar la palabra CORRE:
C-Cara torcida: desviación repentina de la boca o asimetría facial.
O-Ojo: alteración súbita de la visión.
R-Rápida pérdida de fuerza: debilidad repentina en un lado del cuerpo.
R-Raro para hablar: dificultad repentina para hablar o expresarse.
E-Equilibrio alterado: pérdida súbita de estabilidad o coordinación.
Ante cualquiera de estas manifestaciones, es fundamental acudir inmediatamente a urgencias o activar los servicios de emergencia.
No se debe esperar a que los síntomas desaparezcan, pues incluso una mejoría aparente puede ocultar un problema grave.
Según las cifras mundiales citadas por la Fundación Valle del Lili, en 2021 se registraron 11,9 millones de nuevos casos de ataque cerebrovascular, y se estima que uno de cada cuatro adultos podría sufrir uno a lo largo de su vida.
La experiencia de Hospital Padrino TeleACV demuestra que la tecnología puede ayudar a reducir las barreras geográficas en la atención médica.
Pero también deja una enseñanza para toda la población: de poco sirve contar con especialistas disponibles si las señales de alarma pasan inadvertidas.
Reconocer los síntomas y actuar de inmediato puede salvar una vida.

