Cali, marzo 11 de 2026. Actualizado: miércoles, marzo 11, 2026 22:41
Una condición silenciosa, séptima causa de muerte en enfermedades no transmisibles
Uno de cada diez adultos vive con enfermedad renal crónica
En Colombia, la Enfermedad Renal Crónica (ERC) continúa en aumento. De acuerdo con las cifras más recientes disponibles, en 2023 se registró una tasa de incidencia de 3,85 casos por cada 1.000 habitantes, frente a 2,24 por cada 1.000 en 2022. Esto se traduce en 200.182 nuevos casos y un incremento del 74,46 % en un solo año.
La tendencia local refleja un problema de mayor alcance: a nivel mundial, aproximadamente 1 de cada 10 adultos vive con esta condición.
En el marco del Día Mundial del Riñón 2026, la campaña global promovida por la Organización Mundial de la Salud, bajo el lema “Salud renal para todos: cuidar a las personas, proteger el planeta”, busca fortalecer la conciencia sobre la importancia del diagnóstico oportuno y la prevención.
Además de ubicarse como la séptima causa de muerte entre las enfermedades no transmisibles, la ERC incrementa significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura, con un impacto que trasciende al paciente y repercute en su entorno familiar, social y laboral.
“La clave no es esperar a que aparezcan síntomas, sino identificar a tiempo a las personas en riesgo y acompañarlas con un seguimiento continuo que permita proteger su función renal”, afirmó Leyder Corzo, directora médica nacional de DaVita Colombia.
“Un diagnóstico oportuno cambia el pronóstico y reduce complicaciones que pueden afectar de manera significativa la calidad de vida”.
Uno de los mayores desafíos es que, en sus etapas iniciales, la ERC puede pasar desapercibida. Las señales suelen ser poco específicas y pueden confundirse con otras condiciones, lo que retrasa la consulta médica.
Esta condición puede presentarse con signos como hinchazón en las extremidades, fatiga, cambios en la orina o problemas de sueño.
Adicionalmente, la hipertensión arterial y la diabetes son los principales factores asociados al desarrollo de la enfermedad.
También influyen la obesidad, el tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares. Además, factores ambientales como el aumento de temperaturas extremas y la deshidratación pueden acelerar el deterioro de la función renal, una realidad que conecta directamente con el llamado de este año a proteger tanto la salud de las personas como el entorno en el que viven.
Si no se detecta y maneja oportunamente, la enfermedad puede evolucionar hacia insuficiencia renal.
En el marco del Día Mundial del Riñón 2026, la invitación es a informarse sobre su salud renal y a no esperar a que aparezcan síntomas para consultar.
La detección temprana sigue siendo la mejor forma de proteger la función renal y la calidad de vida.

