Cali, abril 11 de 2026. Actualizado: viernes, abril 10, 2026 23:36
Mayor inflamación en mujeres y mayor riesgo de cáncer hematológico en hombres
El envejecimiento del sistema inmunitario difiere entre sexos
Un estudio del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) publicado en Nature Aging analiza cómo cambia el sistema inmunitario con la edad y muestra que las dinámicas de envejecimiento son diferentes entre hombres y mujeres.
Los autores examinaron muestras sanguíneas de cerca de 1 000 personas y evaluaron la actividad de 20 000 genes en más de un millón de células individuales, lo que permitió identificar células y firmas génicas asociadas al envejecimiento inmunitario.
Las investigadoras describen que, con la edad, las mujeres presentan cambios más pronunciados en su respuesta inmune, con un aumento de subpoblaciones celulares de carácter inflamatorio.
Ese perfil se relaciona con la mayor predisposición femenina a enfermedades autoinmunes, especialmente en edades avanzadas, y aporta una explicación molecular a diferencias observadas a nivel poblacional.
En los hombres, el envejecimiento inmunitario mostró cambios menos extensos en términos generales, pero se detectó un incremento de ciertas células sanguíneas con alteraciones precancerosas, vinculadas a un mayor riesgo de algunos cánceres hematológicos en edades avanzadas.
El estudio es el primero de esta escala en equilibrar la muestra entre ambos sexos para comparar de forma robusta estas trayectorias.
Diferencias según el sexo
La investigación se basó en tecnologías de análisis célula a célula y en métodos computacionales avanzados aplicados a conjuntos de datos masivos, aprovechando la potencia del superordenador MareNostrum 5. Las autoras —entre ellas Maria Sopena-Rios, Marta Melé y Aida Ripoll-Cladellas— destacan la importancia de incorporar el sexo biológico en estudios de envejecimiento para mejorar la precisión de futuras investigaciones y diagnósticos.
Los resultados constituyen un primer paso hacia estrategias preventivas y diagnósticas más adaptadas al sexo biológico, aunque los autores subrayan que son hallazgos de investigación básica y que no implican cambios inmediatos en la práctica clínica.
Comprender estas diferencias puede ayudar a orientar futuras líneas de investigación sobre envejecimiento saludable y salud pública.

