Cali, agosto 19 de 2026. Actualizado: miércoles, agosto 19, 2026 20:58
Estudio sobre envejecimiento cutáneo
¿Por qué piel envejecida mantiene una inflamación leve y persistente?
Un equipo del IRB Barcelona ha descrito un mecanismo molecular que explica por qué la piel envejecida mantiene una inflamación leve y persistente.
El estudio, publicado en la revista Nature Aging (2026), muestra que dos proteínas, BMAL1 y YAP, aumentan la actividad de genes inflamatorios en la epidermis, la capa más externa de la piel.
Los investigadores, dirigidos por Guiomar Solanas y Salvador Aznar Benitah y con Júlia Bonjoch como primera autora, realizaron la mayor parte del trabajo en modelos de ratón y complementaron sus resultados con análisis de datos de piel humana.
BMAL1, conocida por su papel en el reloj circadiano, y YAP, que ayuda a las células a adaptarse a cambios físicos, actúan en la epidermis de forma independiente de los ritmos diarios.
Lo que observó el equipo es que con la edad cambian la rigidez de la piel y las señales inflamatorias, lo que hace que BMAL1 y YAP se concentren en regiones del ADN que controlan genes asociados a la inflamación.
Este acoplamiento aumenta la expresión de esos genes. El trabajo retoma un hallazgo previo del mismo laboratorio, que identificó a IL-17 como una señal inflamatoria clave: en ratones, bloquear temporalmente IL-17 redujo la activación de YAP y la expresión de genes inflamatorios.
Cómo se conecta
La acumulación de inflamación de bajo grado está vinculada a la pérdida de capacidad regenerativa, a una menor eficacia en la cicatrización y al deterioro de la barrera cutánea, factores que explican parte del envejecimiento visible y funcional de la piel.
Los autores señalan que el siguiente paso será investigar si el mecanismo BMAL1–YAP puede regularse de forma segura sin afectar las funciones esenciales de la epidermis.
Aunque el estudio aporta una explicación molecular relevante, sus resultados derivan mayoritariamente de experimentos en animales y requieren más validación en humanos antes de considerar aplicaciones clínicas.
La investigación, no obstante, abre vías para comprender mejor cómo la inflamación persistente contribuye al envejecimiento cutáneo y para orientar estudios preventivos sobre salud y vitalidad en edades avanzadas.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.

