Cali, julio 6 de 2026. Actualizado: lunes, julio 6, 2026 22:00
Entre la ciencia, las antiguas creencias y el temor
El eclipse total de Sol de 2027 revive mitos y leyendas que han acompañado a la humanidad
El eclipse total de Sol del 2 de agosto de 2027 promete ser uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares del siglo XXI.
Mientras la ciencia explica con precisión que ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, proyectando su sombra sobre una parte del planeta, este acontecimiento también despierta antiguas historias que durante siglos sembraron temor y admiración.
En diferentes culturas, los eclipses fueron interpretados como señales del fin de los tiempos o presagios de grandes cambios.
En la antigua China se creía que un dragón devoraba el Sol, por lo que la población hacía sonar tambores para ahuyentarlo.
Los pueblos nórdicos atribuían el fenómeno a lobos gigantes que perseguían al astro rey, mientras que en Mesoamérica algunas civilizaciones lo relacionaban con el enojo de los dioses y realizaban ceremonias para evitar desgracias.
La historia registra episodios en los que un eclipse provocó verdadero pánico.
En 585 a. C., un eclipse total puso fin a una batalla entre medos y lidios, quienes interpretaron la oscuridad repentina como una advertencia divina.
Más de dos mil años después, el eclipse de 1919 permitió confirmar la teoría de la relatividad de Albert Einstein, convirtiéndose en un hito para la ciencia.
El eclipse de 2027 tendrá una duración máxima cercana a los seis minutos y 23 segundos, una de las más largas del siglo.
La franja de totalidad atravesará el sur de España, Gibraltar, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Arabia Saudita, Yemen y Somalia.
En otras regiones de Europa, África y Oriente Medio podrá observarse de manera parcial.
Lejos de los temores del pasado, este nuevo eclipse será una oportunidad para contemplar uno de los mayores espectáculos de la naturaleza, siempre utilizando protección ocular adecuada para observar el Sol de forma segura.
Momentos de terror
A lo largo de la historia, varios eclipses totales de Sol han quedado registrados por el temor, las supersticiones o el impacto que causaron en las sociedades de su época.
Algunos de los más recordados son:
Eclipse del 28 de mayo de 585 a. C.: Es uno de los más famosos de la Antigüedad. Ocurrió durante una batalla entre los medos y los lidios, en Asia Menor. La oscuridad repentina fue interpretada como una señal de los dioses, lo que llevó a ambos ejércitos a detener el combate y negociar la paz.
Eclipse del 22 de octubre de 2134 a. C. (tradición china): Según antiguos relatos chinos, un eclipse tomó por sorpresa a la corte imperial porque los astrónomos no lo habían predicho. La leyenda señala que los funcionarios Hsi y Ho fueron ejecutados por su error, mientras la población hacía sonar tambores para espantar al dragón que, según la creencia, estaba devorando el Sol.
Eclipses en la época de los mayas y aztecas: Aunque no se asocian a una fecha única, estos pueblos consideraban los eclipses como eventos de enorme significado religioso. Eran vistos como advertencias divinas o presagios de guerras, hambrunas y cambios políticos, por lo que se realizaban ceremonias y rituales.
Eclipse del 5 de mayo de 840: En la Europa medieval fue interpretado como un mal augurio. Coincidió con el fallecimiento del emperador Luis el Piadoso, lo que reforzó la creencia de que los eclipses anunciaban la muerte de gobernantes.
Eclipse del 29 de febrero de 1504: Durante su cuarto viaje, Cristóbal Colón utilizó sus conocimientos astronómicos para predecir un eclipse y convencer a los habitantes indígenas de Jamaica de que le suministraran alimentos. Muchos interpretaron el oscurecimiento del Sol como una manifestación sobrenatural.
Eclipse del 8 de julio de 1842: Visible en gran parte de Europa, despertó gran expectativa y temor entre sectores de la población debido a interpretaciones religiosas sobre el fin del mundo, aunque también marcó el inicio de una etapa de observaciones científicas más sistemáticas.
Eclipse del 29 de mayo de 1919: Aunque ya no generó miedo generalizado, fue un acontecimiento histórico porque permitió comprobar experimentalmente la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein. En algunas comunidades rurales aún persistían supersticiones sobre sus supuestos efectos.
Eclipse del 11 de agosto de 1999: Millones de personas lo observaron en Europa, Asia y Oriente Medio. Aunque predominó el interés científico, también resurgieron profecías apocalípticas y rumores sobre desastres globales, alimentados por interpretaciones de las predicciones de Nostradamus a las puertas del siglo XXI.
Estos casos muestran cómo los eclipses pasaron de ser interpretados como señales divinas o presagios de desgracias a convertirse en fenómenos perfectamente explicados por la astronomía. Sin embargo, aún hoy siguen despertando una mezcla de asombro, respeto y curiosidad en millones de personas.

