Cali, octubre 5 de 2026. Actualizado: lunes, octubre 5, 2026 20:56
Aumentaron las solicitudes de atención sicológica
Línea de salud mental pasó de 868 a 4.058 llamadas tras el terremoto en Cali
La Línea 106 en Cali pasó de 868 a 4.058 llamadas mensuales después del terremoto del 10 de agosto.
Además, al menos 58.000 personas solicitaron atención en salud mental tras el sismo, según las cifras presentadas durante el foro “Construir bienestar, transformar la ciudad. Una conversación sobre salud mental”.
El encuentro se desarrolló como parte de la estrategia “Cali vuelve a sentir” y reunió a autoridades y expertos para conversar sobre la situación emocional de la ciudad después del terremoto.
Uno de los temas centrales fue el denominado “modo supervivencia” y las reacciones que puede experimentar la población después de una situación real de peligro.
Respuesta emocional
El secretario de Salud Pública Distrital, Germán Escobar, explicó que durante los primeros días posteriores al terremoto se presentó un estado de súper alerta.
Según indicó, esta reacción biológica aparece frente a un peligro real y el regreso al estado basal, entendido como un nivel habitual de alerta, puede tardar hasta seis meses.
Escobar señaló que Cali ya registraba afectaciones relacionadas con la salud mental antes del terremoto y mencionó entre los antecedentes la pandemia, el estallido social y los atentados terroristas.
Sin embargo, también indicó que, con los últimos sismos, la ciudadanía se encuentra menos alerta y duerme mejor.
El funcionario recomendó observar las emociones y verificar si regresan a su estado habitual.
Cuando un síntoma persiste y no desaparece, explicó, podría tratarse de un trastorno de salud mental y resulta necesario buscar ayuda profesional.
En este escenario, la Línea 106 en Cali funciona durante las 24 horas para las personas que necesitan orientación y acompañamiento.
El secretario también relató que vivió el terremoto desde su apartamento, ubicado en un piso 13, y posteriormente asumió la respuesta desde la Secretaría de Salud.
Como parte de su proceso personal, contó que retomó actividades como el ejercicio, la meditación y las manualidades.
Niños y emociones
Durante el foro, la secretaria de Educación, Sara Rodas, también habló sobre su experiencia después del terremoto.
Explicó que recurrió a herramientas como la terapia, el ejercicio y el arte, y decidió acudir a terapia cuando identificó que los síntomas que presentaba no desaparecían.
Rodas también se refirió a las formas utilizadas por los niños para expresar sus emociones.
Según explicó, algunos menores no conocen las palabras necesarias para nombrar lo que sienten y, además, existen familias que no conversan sobre el tema.
Por esa razón, los dibujos y los colores pueden convertirse en formas de expresión.
La secretaria recordó el dibujo realizado por un niño en La Buitrera, donde aparecía un edificio roto.
De acuerdo con su relato, inicialmente los menores representaron el caos, mientras que dos semanas después del terremoto comenzaron a aparecer guayacanes, mariposas y aves en sus dibujos.

