Cali, octubre 27 de 2026. Actualizado: martes, octubre 27, 2026 21:19
Nuevo informe del Observatorio de realidades educativas
Los resultados de saber 11 ya están alcanzando y superando los niveles antes de la pandemia
En medio del desánimo que dejaron el terremoto de agosto y los resultados de las pruebas PISA, hay una noticia que vale la pena contar y es que la calidad de la educación media en Colombia se está recuperando.
Desde 2022, cada año más jóvenes terminan el colegio con las competencias para seguir estudiando, trabajar y participar en la vida laboral.
La mejora llegó a casi todo el país: 93 de los 97 territorios con secretaría de educación mejoraron frente a 2019.
Así lo muestra el informe «Una recuperación en marcha: calidad de la educación media en Colombia (2016-2025)», del Observatorio de Realidades Educativas (ORE) que analizó los resultados de las Pruebas Saber 11 de 567.268 estudiantes.
El porcentaje de estudiantes que alcanza al mismo tiempo el nivel esperado en lectura crítica, matemáticas, ciencias naturales y sociales y ciudadanas es lo que el ORE llama logro académico integral.
Según el estudio, este cayó de 25 % en 2016 a 18 % en 2019 y repuntó hasta 23 % en 2025, muy cerca del nivel de hace una década.
“No vamos a desconocer lo que falta: la mayoría de los jóvenes todavía termina el colegio sin el nivel esperado. Pero la mejora llegó a casi todo el país y nos muestra que es posible, incluso en contextos difíciles. Si entendemos qué hizo la diferencia en cada lugar, podemos acompañar mejor a los que aún no avanzan” afirmó Juliana Ruiz Patiño, directora del Observatorio de Realidades Educativas.
Leer y hacer cuentas: los mejores resultados en diez años
Las mejores noticias están en las dos áreas que más pesan para el futuro de un joven.
En 2025, el 62 % de los estudiantes alcanzó un nivel satisfactorio o avanzado en lectura crítica y el 56 % en matemáticas, los porcentajes más altos de la década.
También crecieron los estudiantes con desempeño sobresaliente que en lectura crítica pasaron de 9 % en 2016 a 16 % en 2025.
El reto, sin embargo, sigue siendo enorme. Cuatro de cada diez jóvenes terminan el colegio sin el nivel esperado en lectura crítica y más de cuatro de cada diez no lo alcanzan en matemáticas.
Uno de cada ocho no logra resolver ni siquiera las preguntas más sencillas de la prueba de matemáticas, la misma proporción que hace diez años.
En tiempos de inteligencia artificial y sobrecarga de información, entender un texto, saber si una fuente es confiable o interpretar una cifra se ha vuelto indispensable para trabajar, seguir aprendiendo y participar en la democracia.
La recuperación más fuerte no ocurrió en las grandes ciudades
Uno de los hallazgos más llamativos del informe es dónde se dio la mejora.
En promedio, los territorios del Caribe y la Amazonía ya superan los resultados de 2016, mientras que Bogotá y Medellín siguen por debajo de su punto de partida: Bogotá pasó de 38 % a 32 % y Medellín de 28 % a 23 %.
Girón (Santander) tuvo el mayor avance del país: pasó de 21 % de estudiantes con logro integral en 2019 a 36 % en 2025.
Armenia subió de 25 % a 40 %, Lorica de 9 % a 22 %, Buga de 22 % a 34 % y Yumbo de 13 % a 24 %.
Montería, Casanare y Guaviare son casos especiales: mejoraron sus resultados al mismo tiempo que más jóvenes terminaron el colegio y presentaron la prueba, una señal de que es posible ampliar la cobertura sin sacrificar la calidad.
Un desafío del mismo tamaño que hace diez años
La recuperación no ha cerrado las brechas. Entre los colegios privados y los públicos, que atienden a tres de cada cuatro estudiantes evaluados, la diferencia sigue siendo de cerca de 20 puntos porcentuales, igual que en 2016.
Entre las zonas urbanas y rurales, la distancia se mantiene en casi 12 puntos, y las mujeres, que son la mayoría de quienes presentan la prueba, siguen por detrás de los hombres: 21 % frente a 26 %.
Las diferencias entre territorios también son enormes. En Envigado, Tunja, Bucaramanga, Floridablanca y Sogamoso, cerca del 42 % de los estudiantes alcanza el logro integral.
En Turbo, Vichada, Guainía, Chocó y Uribia, ese porcentaje está entre el 1 % y el 6 %. En Chocó y Uribia no ha superado el 4 % en ninguno de los últimos diez años.
“El promedio del país sube, pero las brechas se quedan donde estaban.
Eso nos dice que mejorar en promedio no es lo mismo que mejorar para todos.
Por eso hay que mirar los resultados también según el territorio, el tipo de colegio o el género, y no solo el total” señaló Santiago Navia Jaramillo, investigador del ORE.
Llegar al colegio no basta: también hay que aprender
El informe llega en un momento clave para el debate educativo.
Recientemente, la Comisión Primera de la Cámara de Representantes aprobó en primer debate un proyecto de acto legislativo para que el Estado garantice la educación de los jóvenes hasta los 17 años, de modo que incluya la educación media.
Es un tema sobre el que el ORE ha llamado la atención: según su informe de 2025 sobre cobertura y abandono escolar, solo uno de cada dos jóvenes de 15 y 16 años está matriculado en la educación media.
Para el Observatorio, ampliar la cobertura es indispensable, pero no suficiente.
La meta es que los jóvenes que llegan a la media, además de terminarla, salgan con lo que necesitan para su vida.
La reconstrucción como oportunidad
El terremoto del 10 de agosto, que afectó al suroccidente del país y al Eje Cafetero, le da una nueva urgencia a estos datos.
Los territorios afectados llegan a la reconstrucción en condiciones muy distintas: mientras varias ciudades del Eje Cafetero y del Valle del Cauca venían mejorando, Chocó, Buenaventura y Quibdó no han logrado avances importantes en diez años.
Para el ORE, la reconstrucción debe ser también una oportunidad para mejorar la calidad educativa en los territorios más vulnerables, y no solo para levantar de nuevo las escuelas.
Los resultados de Saber 11 de 2026 servirán como línea de base para saber si la recuperación continúa o si las desigualdades se profundizan.
Por eso, el informe cierra con tres propuestas para el Gobierno nacional y las secretarías de educación: priorizar la lectura crítica y las matemáticas en los planes de mejoramiento; entender por qué ciencias naturales y sociales y ciudadanas siguen por debajo de los niveles de 2016; y documentar lo que hicieron territorios como Girón, Lorica, Buga, Casanare o Guaviare para que otros puedan replicarlo.
Consulte el informe completo: https://www.icesi.edu.co/wp-content/uploads/2026/10/Informe_Calidad_Educativa_2016-2025.pdf
Sobre el Observatorio de Realidades Educativas (ORE)
El Observatorio de Realidades Educativas (ORE) nace de la alianza entre la Universidad Icesi, TQ, Comfandi, Fundación Barco, Fundación Sura, Fundación Celsia, Fundación Scarpetta Gnecco, Propacífico, Fundación United Way y Fundación Carvajal.
Su propósito es impulsar el mejoramiento de la educación en la región a través de la generación y el análisis de información para la toma de decisiones.

