Cali, febrero 11 de 2026. Actualizado: miércoles, febrero 11, 2026 17:30
Grandes pérdidas
Córdoba sigue en emergencia por inundaciones
Ante la situación que afronta el departamento de Córdoba por las fuertes lluvias y las inundaciones que se viven en esta región, las autoridades reiteraron el llamado al gobierno nacional para que atienda las necesidades de la comunidad.
Córdoba atraviesa una de las emergencias invernales más graves de su historia reciente. Las lluvias persistentes de las últimas semanas han provocado el desbordamiento de varios ríos, entre ellos el Sinú, dejando un saldo que supera las 50 mil familias damnificadas en 27 de los 30 municipios del departamento.
Viviendas inundadas, cultivos destruidos y comunidades enteras desplazadas configuran un panorama de crisis humanitaria.
Niveles
En Montería, capital del departamento, barrios como Vallejo y El Dorado permanecen bajo el agua, con niveles que superan el metro de altura y cubren fachadas completas.
Aunque en las últimas 24 horas el nivel del agua ha descendido entre 10 y 15 centímetros en algunos sectores, la incertidumbre persiste entre los damnificados.
La situación es aún más crítica en corregimientos como Martinica, donde los habitantes deben caminar con el agua al pecho o desplazarse nadando.
En municipios como Cereté, San Pelayo y Lorica, el aumento del caudal del río Sinú ha inundado cultivos, establos y viviendas campesinas, afectando gravemente la economía local.
Ante la magnitud del desastre, la Alcaldía de Montería y la Gobernación de Córdoba han habilitado 17 albergues temporales donde se brinda asistencia básica.
Por su parte, los organismos de socorro, junto con la Fuerza Pública, adelantan labores de evacuación y entrega de ayudas, mientras la empresa Urrá anunció descargas controladas al río Sinú, manteniendo en alerta a las comunidades ribereñas.
La emergencia también ha derivado en problemas de orden público, sobre todo en Montería, donde habitantes han denunciado robos en viviendas evacuadas, lo que llevó a las autoridades a decretar toque de queda nocturno en varios barrios afectados y a reforzar la vigilancia policial. Mientras el agua comienza a retroceder lentamente en la capital, gran parte del departamento continúa bajo alerta roja.
Los cordobeses esperan que la ayuda llegue de manera oportuna y que, una vez pase la emergencia, puedan iniciar el difícil proceso de reconstrucción de sus vidas.
Tanto la Gobernación de Córdoba como los municipios de este departamento han solicitado al gobierno nacional más apoyo para salir de la crisis.

