Cali, julio 28 de 2026. Actualizado: martes, julio 28, 2026 15:50
La revaluación del peso pone en riesgo empleo e inversión
Dólar barato, exportadores en alerta
Mientras los consumidores celebran un dólar por debajo de los $3.200, las empresas exportadoras enfrentan un panorama completamente distinto.
La fuerte revaluación del peso colombiano, sumada al incremento de los costos laborales y a los nuevos aranceles de Estados Unidos, está reduciendo los ingresos de los sectores que venden al exterior y podría afectar la estabilidad del empleo formal.
En lo corrido de 2026, el peso colombiano se ha apreciado 12,8 % frente al dólar, el mejor desempeño entre las principales monedas de América Latina.
Si bien este comportamiento abarata las importaciones, reduce los costos de los viajes internacionales y ayuda a contener la inflación importada, también significa que las empresas reciben menos pesos por cada dólar que obtienen de sus exportaciones.
Anif en su reporte económico aseguró que el problema no es únicamente cambiario.
El informe sostiene que las compañías exportadoras enfrentan un doble desafío: por un lado, la disminución de sus ingresos en pesos debido a la caída del dólar y, por otro, el aumento de los costos laborales tras la reforma laboral y el incremento del 23 % del salario mínimo para 2026.
Esta combinación reduce su capacidad financiera y limita el margen para invertir, crecer o mantener sus nóminas.
La situación resulta especialmente delicada para sectores cuya producción depende casi totalmente de los mercados internacionales.
El documento destaca que el 94,8 % de los pompones y otras flores de corte se exportan, al igual que el 88,8 % de las rosas, el 87,8 % de los claveles, el 88,3 % del café trillado, el 65,7 % del banano y el 63,4 % de los productos de confitería sin cacao.
Estas actividades son las más sensibles a cualquier reducción en la tasa de cambio.
El centro de estudios también advierte que algunos sectores manufactureros enfrentan una presión adicional porque una alta proporción de sus trabajadores devenga el salario mínimo.
Entre ellos aparecen las empresas de maquinaria de oficina, contabilidad e informática y la industria de metales básicos, donde coinciden una elevada exposición al mercado internacional con mayores costos laborales.
Las tasas de interés
Según el análisis, Colombia vive una situación particular frente al resto de la región.
Mientras la debilidad global del dólar explica parte de la tendencia, Anif considera que la magnitud de la apreciación del peso responde también a factores internos, entre ellos las elevadas tasas de interés que continúan atrayendo capitales internacionales y la mejora en las expectativas de los inversionistas frente al cambio de gobierno.
El informe recuerda que, aunque Colombia importa bienes equivalentes al 20,5 % del PIB, las exportaciones representan 15,1 % de la economía, por lo que un dólar bajo tiene efectos importantes sobre miles de empresas dedicadas al comercio exterior.
Además, la canasta exportadora continúa concentrándose en productos como petróleo, oro, café y bienes agroindustriales, actividades altamente dependientes del comportamiento cambiario.
A este panorama se suman los recientes aranceles anunciados por Estados Unidos para algunos productos colombianos, una medida que, según cita ANIF con base en estimaciones de Analdex, podría afectar cerca del 30 % de las exportaciones nacionales, aumentando aún más la presión sobre los sectores exportadores.
Se estima que el próximo Gobierno tendrá el desafío de diseñar políticas que mitiguen el impacto de la apreciación del peso sobre la competitividad empresarial.
Aunque un dólar barato beneficia a consumidores, importadores y viajeros, el centro de estudios advierte que, si no se adoptan medidas oportunas, la reducción de ingresos para las empresas exportadoras podría traducirse en menores inversiones, pérdida de competitividad y riesgos para el empleo formal en varios sectores estratégicos de la economía colombiana.

