Cali, mayo 20 de 2026. Actualizado: miércoles, mayo 20, 2026 17:48
Avanza la transformación empresarial en el suroccidente
El “Big Bang” de las MiPyMES aterrizó en Cali: tres días para redefinir el futuro empresarial
El Congreso Multisectorial MiPyMES 2026 busca impulsar una transformación basada en mentalidad global, digitalización y sostenibilidad financiera para fortalecer las empresas del suroccidente colombiano.
Durante estos tres días del evento los empresarios reciben herramientas en inteligencia artificial, financiamiento y networking, mientras los expertos advierten que las compañías rígidas y aisladas podrían desaparecer.
Hablamos con el presidente del Grupo Multisectorial, Gustavo Muñoz, sobre los objetivos de este importante encuentro:
El Congreso MiPyMES 2026 se presenta como un espacio para “redefinir el ADN empresarial del suroccidente colombiano”.
¿Qué significa realmente transformar ese ADN empresarial en un contexto económico tan desafiante?
Transformar el ADN significa pasar de la supervivencia reactiva a la competitividad estratégica. El suroccidente colombiano es una región de gente increíblemente resiliente y trabajadora, pero la resiliencia sola ya no basta ante la velocidad del mercado actual.
Redefinir ese ADN implica inyectar tres componentes esenciales: mentalidad global, adopción tecnológica acelerada y sostenibilidad financiera.
En un contexto desafiante, no cambiamos la esencia de lo que somos —nuestra calidez y empuje—, sino la estructura interna de cómo operamos y tomamos decisiones.
¿Cómo pueden las pequeñas y medianas empresas adaptarse tecnológicamente sin perder su identidad ni quedar rezagadas frente a las grandes compañías?
La tecnología no viene a reemplazar la identidad de una MiPyME, viene a potenciarla. El gran superpoder de una pequeña empresa es su cercanía y su agilidad para conectar con el cliente, algo que a las grandes corporaciones les cuesta mucho.
La automatización no debe verse como un lujo de robots, sino como la herramienta que libera al empresario de las tareas operativas diarias para que pueda enfocarse en lo que realmente importa: la estrategia y el servicio humano.
No se trata de competir en presupuesto con las grandes, sino de ser más rápidos y personalizados usando herramientas accesibles como la inteligencia artificial o el marketing digital.
Uno de los ejes es el liderazgo. ¿Qué tipo de líder necesita hoy el ecosistema empresarial colombiano para enfrentar los cambios económicos y digitales que vienen?
Colombia necesita hoy líderes disruptivos pero empáticos. El líder vertical y autoritario ya es obsoleto.
Hoy se requieren líderes con “antenas puestas” en el entorno digital, capaces de pivotar rápido cuando el mercado cambia, pero que a la vez tengan los pies en la tierra para inspirar, retener el talento y construir equipos basados en la confianza.
Necesitamos líderes que no le teman al error, sino que lo vean como un dato de aprendizaje para innovar más rápido.
¿Qué herramientas concretas o resultados tangibles se llevarán un empresario después de estos tres días?
El empresario no viene a que le lean diapositivas; viene a transformar su negocio. Tras estos tres días, se llevará tres cosas tangibles:
Ruta de Digitalización: Estrategias claras de IA y automatización aplicables desde el día siguiente en sus procesos.
Conexiones Comerciales de Alto Valor: Alianzas reales nacidas en las dinámicas de networking y la sinergia con el ecosistema.
Caja de Herramientas Financieras: Modelos de optimización de costos y acceso a financiamiento diseñados específicamente para el tejido empresarial actual.
En una región donde muchas MiPyMES enfrentan problemas de financiamiento y sostenibilidad, ¿cómo puede este encuentro convertirse en un verdadero motor de fortalecimiento empresarial y no solo en una agenda de conferencias?
Se convierte en motor porque es un espacio de co-creación y soluciones en tiempo real, no una pasarela de monólogos.
Estamos sentando en la misma mesa a quienes tienen las necesidades —los empresarios— con quienes tienen las soluciones y los recursos.
El Congreso actúa como un puente directo hacia oportunidades de financiamiento, modelos de asociatividad para reducir costos y mentorías de quienes ya superaron las brechas de sostenibilidad en nuestra región.
Aquí no venimos solo a escuchar problemas, venimos a cerrar brechas de mercado.
¿Cuál considera que es hoy el mayor error que están cometiendo las MiPyMES colombianas al intentar crecer o escalar sus negocios?
El mayor error es el “enamoramiento del producto” por encima del entendimiento del cliente y el flujo de caja.
Muchos empresarios crean soluciones maravillosas pero se quedan operando desde la intuición, descuidando la estructura financiera o la estrategia de distribución digital.
Otro error crítico es el aislamiento: intentar crecer solos. El crecimiento acelerado en la economía actual exige alianzas y mentalidad colaborativa.
El evento reúne actores públicos, privados y académicos. ¿Qué tan importante es hoy construir ecosistemas colaborativos para que las empresas sobrevivan y crezcan en Colombia?
Es un asunto de supervivencia. En el entorno actual, ninguna empresa —por grande que sea— es una isla. La articulación de la Triple Hélice (Estado, Empresa y Academia) es el único motor real de desarrollo.
La academia aporta investigación y talento; el sector público pone el marco regulatorio y los incentivos; y el sector privado aporta la ejecución y el dinamismo de mercado.
Cuando estos tres engranajes se sincronizan, el riesgo para las MiPyMES disminuye y las oportunidades de escala se multiplican.
El congreso plantea una “revolución empresarial”. ¿Qué cambios cree que veremos en las empresas del futuro y cuáles desaparecerán si no logran transformarse a tiempo?
Las empresas del futuro serán ágiles, basadas en datos y con un propósito social y ambiental claro. Veremos organizaciones horizontales que adopten la tecnología como su columna vertebral y el talento humano como su corazón.
Por el contrario, las empresas que van a desaparecer no son necesariamente las más pequeñas, sino las más rígidas: aquellas que se nieguen a digitalizarse, las que sigan compitiendo solo por precio destruyendo su propio margen, y las que ignoren las demandas de un consumidor que hoy exige sostenibilidad, transparencia y velocidad.

