Cali, septiembre 29 de 2026. Actualizado: martes, septiembre 29, 2026 18:09
El arte de esperar
“Hay que darle tiempo al tiempo”, es una de mis frases favoritas para ejemplificar la paciencia; pero hoy el mundo ya no sabe y no valora el arte de esperar.
Soy de la generación para la que esperar era parte de la vida: esperé una carta, una llamada, la fotografía que había ido a revelar, la canción en la radio.
Incluso esperaba con paciencia el próximo capítulo de mi novela favorita y, algunas veces, llegué a esperar semanas para volver a ver a alguien.
Pero hoy en cambio, tan sólo cinco minutos sin respuesta pueden parecernos una eternidad.
Gozamos de mensajes instantáneos, películas al instante, música al instante, domicilios al instante y respuestas que podemos obtener en segundos.
Y hasta cuando estamos haciendo fila sacamos nuestros teléfonos para llenar esos pequeños espacios de tiempo que antes, simplemente, estaban vacíos.
Sí, eliminamos la espera, pero quizá también eliminamos algo que venía con ella porque esperar no era solamente perder tiempo.
Era el momento para imaginar, pensar, conversar con la persona que se encontraba a nuestro lado y aprender a tolerar que no todo sucediera cuando nosotros queríamos.
Hoy en nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido hemos convertido al tiempo en nuestro enemigo; y las nuevas generaciones han olvidado que las cosas importantes de la vida necesitan tiempo: enamorarse, madurar, perdonar, criar un hijo, construir una amistad o superar una pérdida; cosas que ninguna tecnología podrá acelerar.
Por esto, por más que instalemos nuevas aplicaciones en el teléfono celular, la vida nos recordará que no todo lo que tarda está llegando tarde, sino que simplemente, está tomando el tiempo que necesita.
