Cali, septiembre 29 de 2026. Actualizado: martes, septiembre 29, 2026 17:19
¿Quién se quedará con los votos de la derecha en 2027?
El Centro Democrático ya no estará solo en la disputa por el voto de opinión de derecha en las elecciones territoriales de octubre de 2027.
La aparición de Defensores de la Patria, el partido del presidente Abelardo De la Espriella, y el nuevo protagonismo de Salvación Nacional plantean un escenario interesante: tres partidos políticos que tendrán que buscar electores en un espectro ideológico que, durante varios años, tuvo al uribismo como su principal referente partidista.
Los roces ya comenzaron. Las polémicas entre el senador Enrique Gómez Martínez, de Salvación Nacional, y dirigentes del Centro Democrático muestran que, aunque estas colectividades comparten posiciones políticas y respaldan al Gobierno Nacional, no significa que vayan a actuar juntas electoralmente.
Defensores de la Patria, Salvación Nacional y Creemos –el movimiento del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez- adelantan acercamientos para llegar unidos a las elecciones regionales de 2027, con candidaturas únicas a alcaldías y gobernaciones y listas a concejos y asambleas.
Es decir, comienza a tomar forma una alianza que podría competir con el Centro Democrático por sus electores naturales.
Salvación Nacional llega a esta discusión con representación obtenida en las elecciones legislativas de marzo y con integrantes de su colectividad en el alto gobierno.
Defensores de la Patria, por su parte, tiene un activo político diferente: es el partido del presidente de la República.
La colectividad obtuvo su personería jurídica el pasado 3 de agosto, lo que le permite participar formalmente en la competencia electoral.
Vayan juntos o separados, Defensores y Salvación competirán por una franja del electorado de derecha que antes encontraba principalmente en el Centro Democrático su opción partidista.
Es algo parecido a lo que ocurrió cuando el uribismo apareció y comenzó a disputarle al Partido Conservador su electorado tradicional.
Sin embargo, sería un error dar por anticipada una derrota del Centro Democrático en 2027, pues el uribismo tiene con qué dar la pelea.
El Centro Democrático nació como partido en 2013 y a través de sus doce años de existencia no solo consolidó un nicho de opinión de derecha, sino que también desarrolló estructuras políticas en diferentes regiones del país.
Esa es una diferencia importante frente a las nuevas colectividades que entrarán a disputarle votos.
Además, el expresidente Álvaro Uribe Vélez sigue siendo una figura con capacidad de convocatoria.
Por eso, la discusión no debería plantearse en términos de una eventual desaparición del uribismo, sino de cómo se redistribuirá el voto de derecha entre varias colectividades.
La competencia de Salvación Nacional y Defensores de la Patria plantea, entre otros interrogantes, si el Centro Democrático podrá ampliar su electorado o si tendrá que concentrar buena parte de sus esfuerzos en conservar el que ya tiene.
Este pulso también podría tener otro efecto: que la competencia entre varias colectividades por el mismo nicho movilice a más votantes de derecha que en las elecciones territoriales de 2023.
Y falta otro actor en esta ecuación: ¿Qué papel jugará el Partido Conservador?
La colectividad, que durante mucho tiempo fue el principal referente electoral de la derecha colombiana, ya enfrentó la competencia del Centro Democrático, en la que perdió terrero, y ahora tendrá que definir cómo enfrentará a otros dos partidos que también buscarán atraer a ese electorado.
Lo que viene, muy posiblemente, será una redistribución electoral de la derecha colombiana.

