Cali, agosto 5 de 2026. Actualizado: miércoles, agosto 5, 2026 15:17
Amso hace llamado al Gobierno Nacional
La crisis de seguridad, el desempleo y el avance de las economías ilegales amenazan la estabilidad del sur del Valle y el norte del Cauca
La compleja situación de orden público que atraviesa el norte del Cauca, sumada al aumento del desempleo, el fortalecimiento de las economías ilegales y la incertidumbre que enfrenta el sector empresarial, llevó al Área Metropolitana del Suroccidente Colombiano (AMSO) a hacer un llamado urgente al Gobierno Nacional para que adopte medidas que permitan frenar el deterioro social, económico y ambiental de una de las regiones más importantes del país.
En un comunicado dirigido a la opinión pública, la entidad afirmó que el valle del río Cauca se encuentra en un momento crítico, una situación que trasciende las fronteras político-administrativas y que requiere una respuesta articulada entre la Nación y los gobiernos locales.
El pronunciamiento está respaldado por la Dirección de la Amso, encabezada por Alexander Durán, y cuenta con el apoyo de los alcaldes de Cali, Jamundí y Puerto Tejada, municipios que integran este esquema asociativo de integración regional.
Según el documento, la prioridad es que el Gobierno Nacional concentre esfuerzos para mitigar los efectos del conflicto y poner en marcha acciones concretas que permitan recuperar las condiciones de seguridad, fortalecer la institucionalidad y generar oportunidades para las comunidades afectadas.
La Amso recuerda que uno de los objetivos de los esquemas metropolitanos es precisamente coordinar estrategias conjuntas para enfrentar problemas que superan la capacidad de un solo municipio.
La economía regional
El comunicado advierte que la problemática no solo tiene implicaciones en materia de seguridad.
También pone en riesgo la estabilidad económica de toda la región.
La entidad señala que numerosas micro, pequeñas, medianas y grandes empresas enfrentan un panorama de incertidumbre debido al cierre o a la amenaza de cierre de organizaciones que históricamente han dinamizado la actividad productiva del territorio.
Esta situación, asegura, compromete la competitividad y el desarrollo del sur del Valle del Cauca y del norte del Cauca.
A ello se suma un componente ambiental que, según la Amso, merece especial atención.
El documento menciona la ruptura de la economía circular que sostenía procesos como la recuperación del papel reciclado y el aprovechamiento del bagazo de caña como excedente postindustrial, actividades que contribuían tanto a la sostenibilidad ambiental como a la generación de empleo y al fortalecimiento de cadenas productivas locales.
El panorama social también es motivo de preocupación. La entidad sostiene que las altas tasas de homicidio, el desempleo y el crecimiento de las economías ilegales alimentan un círculo de violencia que limita la movilidad social y deteriora la convivencia en los territorios.
En ese contexto, considera indispensable una intervención integral que combine acciones de seguridad con políticas de desarrollo económico, inclusión social y fortalecimiento institucional.
Grandes desafíos
La Amso reconoce que, desde el ámbito de sus competencias, continuará diseñando e impulsando estrategias para atender los desafíos regionales.
Sin embargo, insiste en que esos esfuerzos no serán suficientes sin un respaldo decidido del Gobierno Nacional, dado que la magnitud de la crisis exige una respuesta coordinada entre los distintos niveles del Estado.
En ese sentido, el organismo plantea que la integración metropolitana ofrece una plataforma para observar el territorio de manera conjunta, planificar soluciones compartidas y gestionar proyectos que beneficien a los municipios que conforman la región.
No obstante, advierte que la articulación institucional debe ir acompañada de inversiones y decisiones nacionales que permitan revertir el deterioro de las condiciones sociales y económicas.
Finalmente, el Área Metropolitana del Suroccidente Colombiano reiteró su disposición para explorar alternativas y contribuir, dentro del marco de sus competencias, a la construcción de soluciones que permitan recuperar la estabilidad del territorio.
Para la entidad, enfrentar los retos del valle del río Cauca no solo es una responsabilidad regional, sino un desafío de alcance nacional que requiere acciones inmediatas para proteger el empleo, la seguridad, el tejido social y el desarrollo económico de una de las zonas más estratégicas de Colombia.

