Cali, febrero 3 de 2026. Actualizado: martes, febrero 3, 2026 18:44

Juventud y Estado

La juventud del Valle llevó la discusión sobre justicia y derechos al Ministerio de Justicia

La juventud del Valle llevó la discusión sobre justicia y derechos al Ministerio de Justicia
viernes 30 de enero, 2026

Hay escenas políticas que suelen pasar inadvertidas en la coyuntura nacional, pero que, leídas con atención, anuncian cambios de fondo.

El primer encuentro formal entre el Ministerio de Justicia y del Derecho y la Plataforma Departamental de Juventud del Valle del Cauca fue una de ellas.

No se trató solo de una reunión institucional, sino de la irrupción de una agenda juvenil en un escenario históricamente distante de sus reclamos.

El hecho en sí ya marcó una ruptura: jóvenes organizados dialogando de manera directa con una cartera asociada tradicionalmente a debates jurídicos, penales y de alto nivel técnico.

Sin embargo, lo más significativo no fue el acceso al espacio, sino el contenido del intercambio y el lugar desde el cual hablaron los participantes.

Un cambio en la gramática del debate juvenil

Lejos de los temas con los que usualmente se encasilla a la juventud, el diálogo giró alrededor de asuntos como justicia transicional, reparación, garantías de no repetición, conflicto urbano, criminalización de la protesta y derechos de jóvenes víctimas del conflicto armado y de la pobreza estructural.

La conversación desmontó la idea de que la agenda juvenil se limita al ocio, el emprendimiento o las oportunidades educativas.

Ese cambio de lenguaje evidenció un nivel de madurez política poco habitual en este tipo de escenarios.

Los jóvenes no llegaron como beneficiarios potenciales de programas estatales, sino como interlocutores que situaron sus demandas en el marco de los debates nacionales sobre justicia, derechos y paz.

La Plataforma Departamental de Juventud del Valle del Cauca llegó con una agenda unificada, construida por 18 plataformados departamentales y vocerías territoriales.

Entre ellos estuvieron Cristian Felipe Quiñones, Sara Ramírez Rivas, Cristian Fernando Esprilla Arcos, Julio César Guzmán, Giselle Donneys Sánchez, Derly Vanessa Ocoro Hurtado, Sebastián Izquierdo Saavedra, Sharon Salomón, Gabriela Ceballos Aguilar, Juan Pablo Ruiz Espinosa, Cristian Camilo Revellón Montoya, Sebastián Pineda Gallego, Angie Marcela Mari Martínez, Nicolás Amorteguí, Mayra Bibiana Ramírez, Carolina Caicedo, José Manuel Castro y Mairy Liceth Viveros.

La decisión de llegar con una sola voz respondió a una lectura compartida: la fragmentación juvenil ha sido históricamente una de las causas de su baja incidencia política.

En este caso, la apuesta fue construir una agenda departamental común y sostenerla colectivamente ante el Estado.

Una interlocución desde la exigibilidad

La vocería del encuentro estuvo a cargo de Cristian Quiñones, coordinador de la Plataforma Departamental de Juventud del Valle del Cauca.

Su intervención se apartó del registro simbólico y optó por una exposición técnica, territorial y estratégica. Más que consignas, presentó diagnósticos y prioridades construidas desde los territorios.

Ese tono marcó el rumbo de la conversación. El diálogo se desplazó del protocolo institucional hacia un ejercicio de escucha activa.

El ministro Andrés Idárraga entendió que no se trataba de un encuentro de cortesía, sino de un acto de exigibilidad democrática en el que la juventud reclamó reconocimiento como actor político.

Cuando los jóvenes organizan sus demandas, definen vocerías y las sustentan en el marco institucional, el Estado deja de verlos como población objetivo y empieza a reconocerlos como interlocutores. Ese cambio de posición se hizo evidente durante la reunión.

Del diálogo a los compromisos

El encuentro no se quedó en un intercambio discursivo. Las partes acordaron acciones colectivas, rutas de seguimiento y la apertura de una agenda de trabajo con carácter vinculante entre la Plataforma Departamental de Juventud del Valle del Cauca y el Ministerio de Justicia y del Derecho.

La juventud no solo expuso problemas, sino que produjo política pública en construcción, un terreno del que históricamente ha sido excluida.

El resultado fue un ejercicio que combinó organización, legitimidad territorial y claridad conceptual.

Durante su intervención, el ministro Andrés Idárraga expresó su voluntad de escucha y de fortalecimiento de los procesos juveniles.

Señaló que la directriz del Gobierno es estar en territorio y al servicio de la ciudadanía, y dejó abierto un espacio permanente de diálogo con la Plataforma Departamental de Juventud del Valle del Cauca.

Según lo expresado en el encuentro, el Ministerio manifestó disposición para acompañar procesos juveniles organizados y mantener canales de interlocución abiertos, en coherencia con una política de atención directa a las comunidades.

Un punto de partida

Lo ocurrido en este encuentro no cerró un ciclo, pero sí abrió uno nuevo. La Plataforma Departamental de Juventud del Valle del Cauca mostró que la incidencia política no surge de la improvisación, sino de la organización sostenida y del trabajo colectivo.

La escena dejó una pregunta instalada en el debate público: si el Estado está preparado para responder cuando la juventud logra sentarse en la mesa donde se discuten los temas más complejos del país. La reunión evidenció que, al menos en este caso, la conversación ya empezó.


La juventud del Valle llevó la discusión sobre justicia y derechos al Ministerio de Justicia

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba