Cali, junio 5 de 2026. Actualizado: viernes, junio 5, 2026 22:18
Autoridades dicen que son independientes
Alerta por brotes de norovirus
Investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y del Hospital de Getafe analizaron dos brotes consecutivos de norovirus ocurridos en 2024 que afectaron principalmente a personas mayores y trabajadores sanitarios.
El objetivo fue determinar si la segunda oleada era continuación de la primera o resultaba de una nueva introducción del virus.
El trabajo combina investigación epidemiológica convencional con técnicas avanzadas de secuenciación genómica y análisis filogenéticos y fue publicado en Journal of Medical Virology.
El estudio concluye que los contagios no estaban relacionados: las medidas de prevención aplicadas tras el primer brote cortaron la transmisión interna y la segunda incidencia se debió a una nueva entrada del virus.
Ambas oleadas fueron provocadas por la variante GII.17[P17], que comenzó a circular en varios países desde 2023 y 2024, y se detectó transmisión entre las unidades de Geriatría y Oncohematología del hospital.
Trazabilidad y diagnóstico molecular
Los autores subrayan la importancia de emplear pruebas moleculares de alta sensibilidad para identificar casos y brotes, porque las pruebas rápidas inmunocromatográficas ofrecieron resultados negativos en algunas situaciones y retrasaron la detección en una unidad.
Además, se observó que algunos pacientes seguían eliminando el virus en las heces tras la resolución oficial del brote, un hecho relevante para definir la duración de las medidas de control en entornos con pacientes vulnerables.
Según María Dolores Fernández-García, responsable de Gastroenteritis Víricas en el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII, “este enfoque integrado permite detectar rutas de contagio que podrían pasar desapercibidas con métodos convencionales, y aporta información relevante para adaptar y reforzar las medidas de prevención y control de infecciones”.
Las conclusiones refuerzan la utilidad de la secuenciación genómica como complemento de la vigilancia epidemiológica para reconstruir cadenas de transmisión en hospitales y mejorar la respuesta ante brotes.
También plantean la necesidad de revisar protocolos de detección y aislamiento cuando circulan variantes nuevas y de contemplar el tiempo de eliminación viral en la planificación de medidas de control.
El estudio citado es J. S. Kutter et al., “Unraveling the Transmission Dynamics of a Novel Norovirus GII.17[P17] Lineage During Two Consecutive Outbreaks in a Spanish Hospital”, Journal of Medical Virology, DOI: 10.1002/jmv.70966 (2026).
Sus resultados aportan evidencia sobre cómo la combinación de epidemiología clásica y genómica puede ayudar a prevenir y gestionar brotes en centros sanitarios.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.
Los dos casos de norovirus en un mismo hospital fueron considerados independientes.

