Cali, marzo 12 de 2026. Actualizado: jueves, marzo 12, 2026 22:31
Colombia da un paso histórico hacia la soberanía farmacéutica
Se producirá por primera vez un medicamento contra el cáncer con financiación pública
Colombia marca un hito en su política de salud y desarrollo científico al anunciar que por primera vez fabricará un medicamento biotecnológico contra el cáncer completamente con financiación pública.
Esta apuesta estratégica será liderada por el Instituto Nacional de Cancerología (INC) y representa un punto de inflexión en la búsqueda de soberanía sanitaria para el país.
El medicamento que se desarrollará es un anticuerpo monoclonal biosimilar, una terapia biológica avanzada utilizada para tratar diversos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes.
Como biosimilar, tendrá la misma eficacia, seguridad y calidad que un biológico original aprobado internacionalmente.
Este tipo de tratamiento es uno de los más costosos dentro del sistema de salud, lo que hace aún más relevante su producción local.
Hasta ahora, Colombia ha dependido casi exclusivamente de la importación de medicamentos oncológicos, lo que implica altos costos derivados de la fabricación, intermediación y distribución.
La producción local no solo representa una alternativa económica, sino también una garantía de acceso en situaciones de crisis como las vividas durante la pandemia.
Ocho años de preparación y respaldo estatal
El proyecto, en estructuración desde 2018, recibió asignación formal de recursos en 2025 y ya inició la adecuación de infraestructura.
Entre los avances destaca la ampliación de la capacidad de producción de sueros hiperinmunes del INC y la instalación de una planta de producción a pequeña escala.
Allí se fabricará la materia prima de medicamentos estratégicos destinados inicialmente a los propios pacientes del Instituto.
La iniciativa prevé el desarrollo de al menos cuatro medicamentos oncológicos, financiados inicialmente con recursos del INC. Desde 2025, cuenta además con el respaldo del Gobierno nacional a través del Conpes 4170, enfocado en garantizar la soberanía sanitaria mediante el fortalecimiento de capacidades nacionales para producir medicamentos, vacunas y tratamientos críticos.
Este respaldo financiero incluye una inversión de más de $85.000 millones entre 2026 y 2035 para el INC, con el objetivo de potenciar la infraestructura pública-mixta y el desarrollo tecnológico del país.
Transferencia de tecnología: más que fabricar, aprender a producir
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su enfoque en la transferencia completa de conocimiento.
Para ello, el INC firmó un acuerdo con la empresa biotecnológica internacional 3Pbiovian, especializada en el desarrollo y manufactura de este tipo de terapias.
El contrato no consiste simplemente en la compra de una fórmula o tecnología, sino que incluye: Creación de una línea celular capaz de producir el anticuerpo monoclonal, desarrollo de métodos analíticos, escalamiento industrial del proceso, transferencia técnica total para garantizar autonomía científica.
Con ello, Colombia no solo tendrá la capacidad de fabricar el medicamento, sino también de replicar el conocimiento y desarrollar futuras terapias de forma independiente.
Acceso garantizado en escenarios críticos
Uno de los principales objetivos es asegurar la continuidad de los tratamientos para pacientes con cáncer, especialmente en contextos de desabastecimiento global o crisis sanitarias. La producción nacional de biotecnológicos también permitirá ampliar el acceso en regiones del país donde el acceso a estos medicamentos es limitado.
En palabras del Ministerio de Salud, esta iniciativa convierte a Colombia en parte de la nueva ola de países que apuestan por la biomanufactura pública como pilar de su sistema de salud, fortaleciendo la capacidad científica nacional y reduciendo la dependencia del mercado internacional.
El rol estratégico del Instituto Nacional de Cancerología
Desde su fundación en 1934, el INC ha sido un referente nacional en investigación, atención y asesoría en temas oncológicos.
Con este proyecto, no solo consolida su rol como institución clave en el sistema de salud colombiano, sino que también se posiciona como líder regional en innovación biomédica.
Este paso estructural hacia la producción local de terapias oncológicas marca un avance en la transformación del modelo de acceso a la salud en Colombia.
Impulsar ciencia, tecnología y producción local no solo es una apuesta sanitaria, sino también de soberanía, equidad y sostenibilidad.

