Cali, julio 22 de 2026. Actualizado: miércoles, julio 22, 2026 15:16
Infancia es un periodo crítico
Exposición infantil a la contaminación atmosférica eleva el riesgo de síndrome metabólico
Un estudio europeo liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) sugiere que la exposición a la contaminación atmosférica en la infancia se asocia con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico.
Los investigadores analizaron a 1 147 niños y niñas de entre 6 y 11 años de Francia, Grecia, Lituania, Noruega, España y Reino Unido, en el marco del proyecto HELIX, y publicaron sus hallazgos en la revista Environmental Research.
El síndrome metabólico agrupa factores de riesgo como la obesidad abdominal, la hipertensión arterial, alteraciones en la glucosa sanguínea y la dislipidemia, que aumentan la probabilidad de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
Los autores recuerdan que la infancia es un periodo crítico porque los órganos y el sistema inmunitario aún se están desarrollando y los niños respiran más aire en proporción a su peso corporal.
Para estimar la exposición, el equipo utilizó modelos validados de contaminación para calcular los niveles de PM2.5 y NO2 en el hogar, en la escuela y durante los desplazamientos, tomando como referencia el año anterior a la evaluación clínica.
“Estimamos la exposición al PM2.5 y al NO2 en el hogar, la escuela y durante los desplazamientos, y analizamos su relación con una puntuación de riesgo de síndrome metabólico”, explica Anne van Rooijen Korving, primera autora del estudio.
Los resultados mostraron asociaciones más fuertes en el entorno escolar que en el hogar, y no hallaron relación con la exposición durante los desplazamientos ni con exposiciones a corto plazo.
Más sensible
Los autores señalan varios mecanismos biológicos que podrían explicar la relación de por qué la escuela parece más sensible: la contaminación puede inducir inflamación sistémica, estrés oxidativo y alterar el metabolismo de lípidos y la regulación de la glucosa y de la presión arterial, procesos implicados en el síndrome metabólico.
Además, la mayor actividad física en el colegio podría aumentar la frecuencia respiratoria y, con ello, la dosis de contaminantes inhalados.
Martine Vrijheid, directora del programa Environment and Health over the Lifecourse de ISGlobal, subraya que “dada la amplia exposición de la población a la contaminación atmosférica y las consecuencias a largo plazo del síndrome metabólico para la salud, estos resultados tienen importantes implicaciones para la salud pública”.
Los autores concluyen que los cambios metabólicos parecen desarrollarse de forma gradual con exposiciones sostenidas en el tiempo, lo que refuerza la necesidad de políticas que reduzcan los niveles de contaminación atmosférica para proteger la salud cardiometabólica infantil.
La investigación se basa en datos recogidos entre 2013 y 2016 y firma como referencia Korving A. et al., “Childhood outdoor air pollution exposure across multiple microenvironments and metabolic syndrome: A HELIX cohort analysis”, Environmental Research (2026), DOI: 10.1016/j.envres.2026.124892.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.

