Cali, julio 17 de 2026. Actualizado: viernes, julio 17, 2026 20:01
Empresario TEC
E-commerce: la oportunidad de vender fuera del barrio
El comercio electrónico es hoy una de las principales formas de consumo de los colombianos.
La prueba está en que, durante el primer trimestre de 2026, se registraron 186,35 millones de transacciones digitales, la cifra más alta para un primer trimestre desde 2019, según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico.
Pero hay un dato que resulta aún más interesante: los colombianos están comprando más veces, aunque gastan menos en cada transacción.
El ticket promedio llegó a 211.292 pesos, una reducción del 38 % frente a los niveles previos a la pandemia.
Lejos de ser una mala noticia, este comportamiento demuestra que las compras digitales ya hacen parte de la vida cotidiana.
Los consumidores no entran a internet únicamente para comprar un televisor, un celular o un electrodoméstico.
También adquieren alimentos, productos para el hogar, accesorios, servicios y artículos de menor valor.
Para los emprendedores, esta transformación representa una oportunidad enorme. El comercio electrónico ya no es exclusivo de las grandes marcas ni exige necesariamente una costosa tienda virtual.
Un pequeño negocio puede comenzar con un catálogo digital, redes sociales, canales de mensajería y una solución de pagos.
La primera recomendación es comenzar con claridad.
Antes de abrir una tienda online, el emprendedor debe definir qué vende, a quién quiere llegar y cuál es el problema que su producto resuelve.
Tener presencia digital no significa publicar productos sin estrategia.
El segundo paso es facilitar la compra.
Una persona que encuentra un producto en Instagram o Facebook no debería tener que atravesar cinco canales diferentes para comprarlo.
El precio, las características, los métodos de pago, los costos de envío y los tiempos de entrega deben estar claramente explicados.
También es fundamental construir confianza. Fotografías reales, información completa, testimonios de clientes, políticas claras de cambios y devoluciones y respuestas rápidas pueden marcar la diferencia entre una venta y un carrito abandonado.
“El consumidor actual premia la inmediatez, la conveniencia y la seguridad. Con una recurrencia de compra cada vez mayor, los comercios deben responder con herramientas que permitan automatizar consultas frecuentes, como el rastreo de envíos o la confirmación de inventarios”, señala Janeth Rodríguez, VP Revenue para Latinoamérica de Infobip.
Para mantenerse en el comercio electrónico, sin embargo, no basta con conseguir la primera venta.
El verdadero reto es lograr que el cliente regrese.
Esto implica analizar qué productos se venden más, en qué horarios compran los clientes, cuáles son las preguntas más frecuentes y qué canales generan mejores resultados.
La información permite tomar decisiones y ofrecer promociones, recomendaciones y comunicaciones más relevantes.
La tecnología también puede ayudar a los pequeños negocios a automatizar parte de la atención mediante asistentes virtuales, respuestas automáticas y herramientas de inteligencia artificial.
Pero la tecnología no debe convertirse en una barrera: su valor está en hacer más sencilla la experiencia del cliente y permitirle comprar con menos pasos.
El crecimiento del comercio electrónico demuestra que la pregunta ya no es si un negocio debe vender por internet, sino cómo puede hacerlo mejor.

