Cali, septiembre 30 de 2026. Actualizado: miércoles, septiembre 30, 2026 20:42
Se amplía la presión sobre el fondo que subsidia su precio en Colombia
Diésel internacional subió 67%
Mientras la referencia internacional llegó a $19.820 por galón en septiembre, el precio nacional se mantuvo en $11.399.
La apreciación del peso ha amortiguado el impacto, pero la diferencia aumenta las presiones fiscales sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
El fuerte encarecimiento del diésel en los mercados internacionales está creando una nueva presión sobre las finanzas públicas colombianas.
Entre enero y el 28 de septiembre de 2026, la referencia internacional expresada en pesos pasó de aproximadamente $11.900 a $19.820 por galón, un incremento cercano al 67 %, mientras el precio nacional apenas aumentó 3 %, de $11.062 a $11.399.
La diferencia entre ambas referencias alcanzó aproximadamente $8.400 por galón durante la última semana de septiembre, una señal de la creciente presión que enfrenta el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) para evitar que los aumentos externos se trasladen completamente al mercado colombiano.
Aunque esa brecha no equivale al subsidio efectivo por galón, porque el precio minorista incorpora impuestos, márgenes comerciales y fletes, sí permite dimensionar la magnitud del choque internacional que enfrenta el mecanismo de estabilización.
¿Por qué se disparó el precio?
El encarecimiento del diésel responde principalmente a una restricción de la oferta mundial.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), la menor actividad de refinación en Rusia, China y Oriente Medio ha reducido la disponibilidad de derivados del petróleo y elevado la demanda de exportaciones estadounidenses.
Durante septiembre, el precio minorista del diésel en Estados Unidos alcanzó un máximo histórico nominal, consolidando la tendencia alcista que venía registrándose desde julio.
La estrechez del mercado también se refleja en los inventarios, que se encuentran un 13 % por debajo de su promedio estacional, mientras las refinerías operan al 97 % de su capacidad.
Como consecuencia, se estima que el margen comercial de refinación podría superar los US$2 por galón durante lo que resta del año.
Este escenario está condicionado, entre otros factores, a la normalización del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.
El dólar ha evitado un golpe mayor
Uno de los factores que ha permitido contener el impacto sobre Colombia es la apreciación del peso frente al dólar.
Según el análisis, si la tasa de cambio se hubiera mantenido en los niveles de comienzos de año, la referencia internacional promedio del diésel durante septiembre habría alcanzado aproximadamente $22.065 por galón.
Esto significa que la apreciación cambiaria estaría generando un ahorro cercano a $2.900 por galón frente a ese escenario hipotético.
Sin embargo, el fortalecimiento del peso no ha sido suficiente para neutralizar el encarecimiento internacional del combustible.
El FEPC continúa absorbiendo una diferencia considerable para mantener relativamente estables los precios internos.
El desafío para el presupuesto de 2027
El problema es que, mientras persistan las restricciones internacionales de oferta, el costo de estabilizar los precios nacionales podría seguir aumentando.
Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre sobre el tráfico marítimo en Oriente Medio añaden riesgos al comportamiento de los combustibles durante los próximos meses.
Si se materializa el escenario previsto por la EIA, Colombia podría enfrentar nuevas presiones sobre el FEPC, precisamente cuando el Gobierno debe atender otras necesidades fiscales y preparar el presupuesto de 2027.
En ese contexto, el análisis plantea la necesidad de estructurar una senda de ajustes graduales que permita reducir la diferencia entre los precios nacionales e internacionales sin trasladar de manera abrupta todo el choque a los consumidores.
El dilema económico es considerable: mantener congelado el precio interno protege temporalmente a transportadores y consumidores, pero incrementa las necesidades de compensación del FEPC.
En cambio, cerrar rápidamente la brecha implicaría aumentos importantes del diésel, con posibles efectos sobre los costos del transporte y de diferentes actividades productivas.
La evolución del mercado internacional y de la tasa de cambio será determinante para establecer cuánto esfuerzo fiscal adicional tendrá que realizar Colombia durante los próximos meses.

