Cali, agosto 28 de 2026. Actualizado: viernes, agosto 28, 2026 21:45
Déficit llegaría a 9,4 % del PIB
Presupuesto de $635 billones destapa el tamaño del problema fiscal
El proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 puso sobre la mesa una cifra histórica: $635 billones.
Sin embargo, detrás del aumento del gasto aparece una realidad mucho más compleja.
Para Bancolombia, el nuevo presupuesto constituye un “sinceramiento necesario” que permite conocer con mayor claridad el verdadero estado de las finanzas públicas y revela un deterioro fiscal superior al reconocido anteriormente.
El presupuesto aumenta desde $575,7 billones hasta $635 billones.
Pero, según el análisis de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, buena parte de ese crecimiento no corresponde a nuevos programas o a una expansión discrecional del gasto, sino a la incorporación de compromisos fiscales que ya existían y que ahora aparecen reflejados de manera más realista en las cuentas públicas.
La mayor presión proviene del servicio de la deuda.
De los recursos adicionales, $37,4 billones corresponden a mayores requerimientos para atenderla.
A ello se suman $24,9 billones adicionales en funcionamiento relacionados con pensiones, salud, nómina, subsidios energéticos y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, FEPC.
La inversión, entretanto, se mantendría alrededor de los $87 billones, aproximadamente $3 billones por debajo de la propuesta anterior.
El déficit prácticamente se duplicaría

Pero la cifra que genera mayor preocupación está en el déficit fiscal.
Para 2027, la estimación del déficit del Gobierno Nacional Central fue revisada desde 4,5 % hasta 9,4 % del PIB, mientras el balance primario pasaría de -0,5 % a -4,5 %.
Bancolombia aclara que esto no necesariamente significa un cambio radical de la política fiscal, sino que el nuevo escenario reconoce presiones que ya existían y que anteriormente no estaban plenamente incorporadas.
La consecuencia directa será una mayor necesidad de endeudamiento.
Para financiar las obligaciones de 2027, las necesidades brutas alcanzarían $266,3 billones.
De ese monto, las proyecciones contemplan colocaciones de TES por $150,9 billones y desembolsos externos por $87,7 billones.
La deuda neta del Gobierno Nacional Central podría alcanzar así 66,2 % del PIB en 2027, frente al 59,7 % proyectado para el cierre de 2026.
La gráfica incluida en la página dos del informe muestra con claridad el fuerte cambio en la trayectoria esperada de la deuda.
El terremoto agrega una presión inesperada
A un panorama fiscal que ya era complejo se sumó la emergencia ocasionada por el terremoto del 10 de agosto.
Para 2026, Bancolombia calcula una presión adicional cercana a 0,7 % del PIB asociada a las necesidades de gasto para atender la emergencia.
Este factor contribuye a explicar por qué la nueva estimación del déficit fiscal para este año se ubica en 7,2 % del PIB, frente al 5,3 % contemplado previamente en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
El desastre también tendrá efectos sobre las cuentas de 2027.
El informe señala que parte del margen disponible para realizar ajustes sobre la inversión está limitado precisamente por los recursos que necesitarán las regiones afectadas.
Esto significa que el nuevo Gobierno enfrenta un dilema particularmente difícil: necesita reducir el desequilibrio fiscal y estabilizar la deuda, pero simultáneamente deberá destinar recursos a la recuperación y reconstrucción de los territorios golpeados por el terremoto.
En 2026 ya habrá un recorte de $22 billones
El ajuste comenzaría antes. El Gobierno anunció medidas para contener el gasto primario durante 2026 mediante aplazamientos y recortes presupuestales cercanos a $22 billones, equivalentes a 1,1 % del PIB.
Según el informe, las medidas ya fueron aprobadas por el CONFIS, aunque todavía no se conoce en detalle cuáles apropiaciones serán afectadas.
Las necesidades de financiamiento para este año también aumentarán en $35,8 billones, que serían cubiertos principalmente mediante $25 billones adicionales de endeudamiento interno y $10 billones de financiamiento externo.
La gran pregunta: ¿cómo se hará el ajuste?
Bancolombia encuentra, no obstante, una señal positiva en el proyecto: el presupuesto presenta una mayor consistencia entre ingresos y gastos.
Los $30,2 billones que anteriormente dependían de una futura ley de financiamiento fueron retirados de la estructura presupuestal, permitiendo que las apropiaciones coincidan con una estimación considerada más realista de los ingresos. Pero sincerar las cifras no resuelve el problema.
La gran incógnita está ahora en la estrategia que adoptará el Gobierno para corregir el desequilibrio durante los próximos años.
El informe advierte que todavía no existe una hoja de ruta detallada para reducir los desbalances y estabilizar la trayectoria de la deuda.
Por eso, la futura Ley de Ajuste Fiscal será determinante.
El presupuesto de $635 billones deja así una fotografía más transparente, pero también más difícil de las finanzas nacionales: Colombia sabe ahora con mayor precisión cuánto debe gastar y cuánto tendrá que endeudarse.
Lo que todavía falta por conocer es de dónde saldrá el ajuste para cerrar una brecha fiscal que en 2027 podría alcanzar 9,4 % del PIB.

