Cali, febrero 9 de 2026. Actualizado: lunes, febrero 9, 2026 16:05
Macondo o el doble poder
Iván Cepeda es mucho más radical ideológicamente que Gustavo Petro. La diferencia es que no tiene propuestas, así sean populistas.
Es un hombre de pocas palabras, no le gusta que lo presionen con debates porque es posible que no tenga respuesta a muchas inquietudes.
Está aprovechando el mal gobierno que los colombianos padecemos actualmente, ese que ha tenido los presupuestos más altos de la historia y que se evaporaron como por arte de magia. Cepeda es comunista, de los antiguos.
Sus padres lo fueron. En 1965 se fueron exiliados a Praga, entonces capital de Checoslovaquia, cuando este país era parte de la “cortina de hierro” instaurada por el sanguinario Josef Stalin.
Cuando tropas del “Pacto de Varsovia” invadieron el país checo, los Cepeda Castro se fueron para Cuba. En 1970 regresaron a Colombia. A sus trece años ingresó a la Juco (juventud comunista).
A los 19, se fue a Bulgaria, otro país en manos de Stalin. Regresó a Colombia en 1987, dedicándose entonces a la actividad de derechos humanos.
Realizó marchas como homenaje a víctimas del paramilitarismo el 6 de marzo del 2008, jamás contra las víctimas de las guerrillas.
Nunca se le oyó hablar de la farc-política en años anteriores, cuando el tema estuvo de moda. Era sobrino de Saúl Castro, acusado de corrupción, años atrás.
Nunca administró, jamás manejó presupuestos oficiales, no ocupó cargos ni oficiales ni particulares, ninguna experiencia en asuntos de Estado.
Nunca se refiere al problema de la coca con lo que nos estigmatizan en el exterior, tampoco a la paz total. No opina de los problemas críticos de la salud, de Ecopetrol, del desmesurado costo de la gasolina, que no solo perturba a los ricos sino también a quienes tienen moto, motocarros, taxis, etc.
No sabemos si continuará con el decrecimiento de esenciales elementos como el Icetex, de la vivienda y otros. Menos sobre las reservas de las arcas que son superadas por la super—deuda a la que el actual gobierno nos ha llevado abruptamente.
Seguramente el señor Cepeda sería, si gana, la continuación del gobierno actual o realizaría otro más extremo. Vaya uno a saber.
No debate, no opina, no se compromete, solo lee lo que le elaboran otros. Todo es una incógnita. Sin embargo, millones sabemos lo que nos corre pierna arriba.
