Cali, marzo 4 de 2026. Actualizado: miércoles, marzo 4, 2026 17:21
Elegir una bancada numerosa, sólida y unida es clave para defender los intereses del departamento
El 8 de marzo se define la voz del Valle
El próximo 8 de marzo no es una fecha cualquiera para el Valle del Cauca, pues ese día el departamento definirá la fuerza y la calidad de su representación en el Congreso de la República para los próximos cuatro años.
No se trata solo de elegir nombres, sino de elegir capacidad de incidencia del Valle en las decisiones nacionales.
Por circunscripción territorial, el Valle del Cauca tiene derecho a trece curules en la Cámara de Representantes.
Sin embargo, su margen real de crecimiento está en el Senado, donde la circunscripción es nacional. Allí el departamento ha venido perdiendo espacio elección tras elección durante los últimos doce años.
Hoy apenas cuenta con siete senadores vallecaucanos, una cifra que contrasta con el peso económico, poblacional y estratégico de la región.
Por eso resulta determinante que, al momento de votar al Senado, los ciudadanos prioricen perfiles vallecaucanos.
En todos los partidos y listas existen candidatos originarios del departamento, no faltan opciones.
Lo que está en juego es que el Valle recupere presencia en la cámara alta y fortalezca su capacidad de gestión ante el gobierno nacional.
Pero no basta con aumentar el número. Se requiere calidad y, sobre todo, cohesión. La bancada saliente quedó en deuda con el departamento.
Las divisiones políticas impidieron consolidar una agenda común, pues mientras unos centraron su acción en defender al gobierno nacional y otros en confrontar a la gobernadora del Valle, el bloque de congresistas del departamento dejó de sesionar y perdió la posibilidad de actuar de manera articulada en temas estratégicos.
El Valle necesita una bancada robusta y, ante todo, capaz de unirse por encima de diferencias ideológicas y electorales. Los intereses regionales no pueden quedar supeditados a rencillas partidistas.

