Cali, octubre 27 de 2026. Actualizado: martes, octubre 27, 2026 21:19
Renuncia masiva en centro asistencial
Piden proteger misión médica tras asesinato en hospital de Suárez
La renuncia de varios médicos tras el ataque al hospital municipal encendió las alarmas sobre la seguridad y la continuidad de los servicios de salud.
La Defensoría del Pueblo exigió medidas urgentes al Gobierno Nacional y a la Gobernación del Cauca para proteger al personal sanitario y garantizar la prestación de los servicios de salud en Suárez, tras el asesinato de un paciente dentro del hospital municipal el lunes 26 de octubre.
Así mismo, la Defensoría manifestó que mantiene el monitoreo de las condiciones de seguridad en el municipio y pidió acciones que permitan proteger la vida y restablecer los servicios sanitarios.
Por su parte, el gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, rechazó los hechos y reiteró que médicos, pacientes, ambulancias e instituciones hospitalarias deben ser respetados.
El mandatario afirmó que atacar u obstaculizar la labor médica vulnera la vida y la dignidad humana.
Según la información conocida, hombres armados interceptaron una ambulancia que trasladaba a un paciente y, minutos después, ingresaron al centro asistencial, donde dispararon contra un paciente quien recibía atención médica.
El ataque también puso en riesgo a trabajadores de la salud y otras personas presentes.
La violencia provocó la renuncia masiva de varios médicos del hospital, según confirmó la Secretaría de Salud departamental, Carolina Suárez, quien indicó que el centro asistencial se encuentra cerrado y pidió la solidaridad del personal médico de la región.
La decisión genera preocupación por la capacidad de atención a los habitantes y la respuesta ante futuras emergencias.
Camargo, informó que durante 2026 se han registrado 21 ataques contra la misión médica en el departamento.
Ante la situación, la dependencia convocó una mesa extraordinaria para abordar las garantías de seguridad.
Las autoridades deberán esclarecer el homicidio e identificar a los responsables, mientras crece la exigencia de garantías para que el personal sanitario pueda trabajar sin amenazas.

