Cali, julio 30 de 2026. Actualizado: jueves, julio 30, 2026 21:42
Cuando las oportunidades llegan, los territorios cambian
Transformando Nuestro Territorio: la apuesta que nació en Jamundí para fortalecer el talento de su gente
Transformando Nuestro Territorio, es el exitoso proyecto desarrollado en Jamundí, y que ha logrado impactar de manera positiva las condiciones de vida de los habitantes del municipio, inicia su segunda fase de implementación en este 2026, ampliando su cobertura hacia nuevos territorios, e incluyendo por primera vez a comunidades rurales.
El proyecto nació por iniciativa de Linibeth Oidor Granada, quien, junto con la Fundación Nuevo Horizonte, impulsó una estrategia de intervención social para llegar a las comunidades más vulnerables del municipio.
Su expansión responde a los resultados alcanzados en 2025, cuando el programa benefició directamente a más de 1.000 personas y alcanzó a más de 5.000 habitantes mediante acciones dirigidas a madres cabeza de familia, padres de familia, personas mayores, niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
“Conocemos de cerca las necesidades de muchas comunidades de Jamundí y entendimos que la mejor manera de generar cambios era construir oportunidades para quienes más las necesitan. Esa convicción dio origen a Transformando Nuestro Territorio“, afirmó Linibeth Oidor Granada, impulsora de la estrategia, quien además explicó que la segunda fase permitirá que más comunidades puedan acceder a procesos que fortalezcan sus capacidades como ciudadanos y sus posibilidades de una vida más digna.
El apoyo institucional de la mano de Oidor Granada, ha sido una pieza determinante en el éxito del programa.
Su interés por el trabajo social y el conocimiento de los territorios vulnerables del municipio ha permitido llegar a las comunidades que más lo necesitan.
Es por esto que la segunda fase del programa trae un plan de cobertura más amplio, impactando a 11 sectores del municipio, lo que permitirá que las familias del municipio se vean beneficiadas con el proyecto, además de entrar por primera vez a territorios rurales: “Llegar a los territorios rurales era una prioridad. Sabemos que los jóvenes de estas zonas enfrentan mayores barreras para acceder a oportunidades y con más alta vulnerabilidad; por eso quisimos que esta segunda fase comenzará allí.”, agregó Oidor Granada.
Unidos por el deporte
Para el proyecto rural, ubicado en Robles, se creó un equipo de fútbol, que beneficiará al 20% de los jóvenes del territorio. El plan incluye, además de un entrenador dedicado, la dotación de equipo para los mismos.
La pertinencia de este tipo de iniciativas encuentran respaldo en estudios nacionales. De acuerdo con un estudio realizado por Unicef y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que analizó 2.181 casos de menores desvinculados del conflicto armado entre 2013 y 2022, la pobreza, las necesidades básicas insatisfechas y la ausencia de oportunidades hacen parte de los entornos que incrementan la vulnerabilidad de la niñez frente a diferentes riesgos sociales.
En ese contexto, fortalecer las capacidades de las comunidades y ampliar las oportunidades resulta fundamental para construir territorios más seguros.
Además de ampliar la cobertura, la estrategia busca consolidar un modelo de intervención que pueda mantenerse en el tiempo y fortalecer las capacidades de la comunidad para liderar su propio desarrollo, un modelo que también contempla la recuperación y activación de ocho espacios públicos como escenarios permanentes para la convivencia y la apropiación comunitaria.
“No estamos llevando programas a los territorios; estamos construyendo oportunidades con las comunidades. Creemos que las verdaderas transformaciones ocurren cuando las personas desarrollan sus capacidades, descubren su potencial y cuentan con herramientas para liderar el cambio desde sus propios entornos. Ese es el propósito de Transformando Nuestro Territorio“, afirmó Derling Catamuscay, vocero de la Fundación Nuevo Horizonte.
Aunque la estrategia continúa consolidándose, ya es posible identificar historias que reflejan el impacto de este enfoque.
Jóvenes que encontraron en el deporte una oportunidad para fortalecer su proyecto de vida, mujeres que hoy generan ingresos gracias a procesos de formación para el emprendimiento y comunidades que participan activamente en iniciativas colectivas evidencian cómo el acceso a oportunidades puede convertirse en un motor de desarrollo para el territorio.
En esta segunda fase, Transformando Nuestro Territorio registra 571 beneficiarios directos, de los cuales 310 son niños, niñas y adolescentes entre los 6 y 17 años, y 407 corresponden a mujeres.
La estrategia ha dispuesto 906 cupos para su oferta de formación, deporte y cultura ciudadana.
Transformar un territorio no ocurre de un día para otro. Es el resultado de procesos sostenidos, de comunidades que descubren su potencial y de oportunidades que permanecen en el tiempo.
Esa es la apuesta de Transformando Nuestro Territorio: demostrar que el desarrollo social no comienza cuando llegan las ayudas, sino cuando las personas cuentan con las herramientas necesarias para construir su propio futuro, liderar el cambio desde sus comunidades y generar oportunidades sostenibles para las futuras generaciones.

