Cali, febrero 19 de 2026. Actualizado: jueves, febrero 19, 2026 22:28
No imaginas lo que contó del más allá
Vivió 27 minutos “muerta”, volvió a la vida y dejó un mensaje que volvió a encender el debate sobre la muerte
La historia de Tina Hines, una mujer estadounidense que fue declarada clínicamente muerta durante 27 minutos antes de ser reanimada, ha vuelto a causar impacto global y encender nuevamente la discusión sobre qué podría haber “al otro lado” de la vida.
El caso, ocurrido originalmente en 2018 en Phoenix, Arizona, ha vuelto a ocupar titulares después de que su testimonio y sus palabras escritas al despertar se viralizaran en redes y medios en los últimos días.
Una vida detenida y luego recuperada
Tina, entonces de 49 años, sufrió un paro cardíaco repentino mientras se preparaba para salir a caminar con su esposo, Brian.
Su corazón se detuvo abruptamente y, a pesar de los intentos desesperados de su esposo y de los paramédicos, permaneció varios minutos sin signos vitales detectables.
Durante el traslado al hospital y en la sala de urgencias, el equipo médico la reanimó en múltiples ocasiones, hasta que finalmente fue estabilizada y colocada bajo atención médica.
Pero lo que ocurrió después de que “reviviera” es lo que más ha captado la atención del público.
El mensaje que desconcertó a todos
Después de ser intubada y sin poder hablar, Tina insistió en que le entregaran un bolígrafo y papel.
Con manos temblorosas escribió solamente dos palabras que dejaron perplejos a sus familiares y al personal médico: “Es real” (“It’s real”).
Cuando sus seres queridos le preguntaron a qué se refería, ella simplemente señaló hacia arriba, sugiriendo que su mensaje tenía que ver con lo que había percibido durante esos minutos sin vida clínica.
Un testimonio que trasciende lo médico
En entrevistas posteriores, Tina afirmó que durante ese tiempo sintió una profunda sensación de paz y tranquilidad completamente distinta a cualquier experiencia anterior.
Describió haber visto colores intensos y una figura que interpretó como Jesucristo, acompañado de una luz brillante y vibrante. Para ella, esa experiencia no fue confusa ni fragmentaria: fue nítida y significativa.
Su relato no se quedó solo en palabras. Tina compartió que esa vivencia transformó profundamente su percepción de la vida, de la muerte y del miedo.
Incluso decidió plasmar su historia en un libro en el que reflexiona sobre el impacto espiritual que tuvo ese evento en su vida.
La ciencia frente a lo inexplicable
El testimonio de Tina Hines no es el único de este tipo en el mundo. Existen numerosos casos conocidos como experiencias cercanas a la muerte (ECM), relatos de personas que han estado clínicamente muertas o al borde de la muerte y que han descrito percepciones o sensaciones intensas durante ese periodo.
Los expertos señalan que en situaciones extremas, cuando el cerebro está bajo estrés por falta de oxígeno, pueden producirse picos de actividad eléctrica que generan visiones o sensaciones intensas.
Sin embargo, esto no explica por completo la vivencia subjetiva de cada individuo, y tampoco responde de manera concluyente a la pregunta de qué ocurre realmente después de la muerte.
Un debate que sigue abierto
La historia de Tina ha sido interpretada de múltiples maneras. Para muchos creyentes, su mensaje escrito al despertar es una confirmación de que existe una vida o conciencia más allá de lo físico.
Para otros, su experiencia podría ser una manifestación de reacciones neurológicas complejas ante un episodio crítico de salud.
Lo cierto es que este caso ha vuelto a poner en el centro de la conversación pública una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿qué hay después de la muerte? El relato de Tina Hines, con su mensaje directo y la intensidad de su experiencia, siguen resonando en redes, medios y debates filosóficos, recordándonos que el misterio de la vida y la muerte continúa siendo uno de los enigmas más profundos que enfrentamos.

