Cali, octubre 5 de 2026. Actualizado: lunes, octubre 5, 2026 20:56

Cuide y prepare su bolsillo en Cali

El Niño podría sumar hasta $57.000 al recibo de luz de los estratos 3 y 4

El Niño podría sumar hasta $57.000 al recibo de luz de los estratos 3 y 4
Foto: Archivo particular
lunes 5 de octubre, 2026

Un hogar caleño de estrato 4 que consume 200 kilovatios hora al mes pagaría alrededor de $183.100 por ese consumo tomando como referencia la tarifa residencial vigente de Emcali para septiembre.

Pero si utilizara 20% más energía —240 kWh— y, simultáneamente, se materializará una presión equivalente al aumento de 18,7 % observado en agosto sobre el componente de generación, la cuenta podría acercarse a $240.100.

La diferencia ronda los $57.000 en un solo mes.

Si esas mismas condiciones permanecieran durante doce meses, representarían cerca de $684.000 adicionales, recursos que una familia también podría necesitar para mercado, medicamentos, transporte, educación o reparaciones de la vivienda.

El cálculo hace parte del análisis financiero de Russell Bedford y fue ajustado específicamente para Cali con la estructura tarifaria oficial de la empresa de energía.

Para septiembre, el costo unitario residencial de referencia del estrato 4 es de $915,52 por kWh en el nivel de tensión 1 cuando la red y el transformador pertenecen al operador.

En estrato 3, los primeros 173 kWh mensuales, correspondientes al consumo de subsistencia de Cali, tienen una tarifa subsidiada de $778,19; por encima de ese nivel se pagan $915,52 por kWh.

La estructura publicada por la empresa prestadora del servicio de energía permite hacer el ejercicio con mayor precisión.

De los $915,52 del costo unitario, $453,40 corresponden al componente de generación.

Si únicamente esa parte aumentara 18,7% y los demás cargos permanecieran iguales, el costo completo subiría aproximadamente 9,3%, hasta cerca de $1.000 por kWh.

Eso no significa que Emcali haya anunciado esa subida ni que el incremento del mercado mayorista vaya a trasladarse automáticamente a la factura.

Se trata de un escenario financiero para dimensionar el riesgo si las presiones de generación terminan llegando parcialmente a los hogares.

El dato de referencia proviene de XM. En agosto, el precio promedio de la energía en bolsa llegó a $946,6 por kWh, 18,7% más que en julio y 278,2% por encima del mismo mes de 2025.

Sin embargo, hay un amortiguador importante: el precio de la energía adquirida mediante contratos para hogares y pequeños negocios disminuyó 0,8 % en el mismo periodo.

Para el bolsillo caleño, cualquier presión adicional llega en un momento especialmente sensible.

Según el último IPC disponible del Dane, correspondiente a agosto, Cali registró una inflación anual de 6,41%, por encima del 6,24% nacional y la quinta más alta entre los dominios geográficos medidos.

Durante ese mes, los precios en la ciudad aumentaron 0,34%.

“En términos financieros, una familia con poco margen después de pagar el arriendo o la cuota del crédito de vivienda, la alimentación y los servicios públicos puede sentir con fuerza incluso un aumento aparentemente pequeño”, explica Mauricio Serna, socio de Finanzas Corporativas de Russell Bedford.

¿Qué dice el clima?

En Cali, además, El Niño ya dejó de ser únicamente una proyección.

Emcali reportó a finales de septiembre que los caudales de los ríos Cali y Meléndez continuaban en niveles críticos, pese a algunas lluvias, y mantuvo planes de contingencia y alternancia del suministro de agua en sectores de las comunas 18 y 20.

En el caso del río Meléndez, la empresa ha informado que durante la sequía logra captar cerca de 180 litros por segundo frente a una demanda aproximada de 550 litros por segundo para el sistema atendido desde esa fuente.

El panorama climático puede prolongarse. El Ideam estima una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026, y elevó a 75% la posibilidad de que sea el episodio más intenso de los últimos 76 años.

Hay, sin embargo, una diferencia clave para los habitantes de Cali frente a otras ciudades.

La CREG creó este año un programa que establece cobros adicionales cuando un usuario supera en más de 10% su meta individual de energía: el factor es 1,30 para estratos 1, 2 y 3 y 1,50 para los estratos 4, 5 y 6.

Esos recargos no aplican actualmente a los usuarios caleños cobijados por la exclusión territorial derivada del terremoto del 10 de agosto.

La Resolución CREG 101 126 ordenó exceptuar a los usuarios de municipios oficialmente identificados como afectados y estableció que esa exclusión opera, como mínimo, durante todo el primer periodo de liquidación. Cali figura entre los territorios afectados reconocidos oficialmente por la UNGRD.

Ahorrar

Cinco minutos extra durante cuatro duchas diarias pueden sumar $50.350 al mes

Los hábitos cotidianos también pueden marcar una diferencia considerable.

Si cuatro personas alargan cinco minutos cada día su baño utilizando una ducha eléctrica de 5.500 vatios, el consumo adicional rondaría los 55 kWh mensuales.

Con la tarifa residencial de referencia de Emcali de $915,52 por kWh, serían aproximadamente $50.350 adicionales al mes, sin contar el consumo de agua.

En Cali este ejemplo adquiere especial relevancia porque el ahorro no solo tiene un componente financiero.

Las restricciones de abastecimiento que ya se presentan en algunas zonas de ladera muestran que una temporada seca prolongada puede presionar simultáneamente los servicios de energía y agua.

La nevera también merece atención. Según la caracterización residencial de la UPME, la refrigeración constituye uno de los principales consumos eléctricos permanentes del hogar.

Una diferencia ilustrativa de 40 kWh mensuales entre dos equipos representaría, con la tarifa de servicios, aproximadamente $36.600 cada mes.

En doce meses serían cerca de $439.000, siempre que la tarifa permaneciera igual.

Pero antes de reemplazar el electrodoméstico conviene revisar empaques, ventilación, temperatura y mantenimiento.

Un equipo en malas condiciones puede gastar más energía, pero endeudarse para cambiarlo sin hacer cuentas también puede deteriorar el presupuesto.

$600.000 adicionales: cuándo realmente conviene cambiar un electrodoméstico

“La eficiencia no debe confundirse con comprar más”, advierte Serna.

El experto recomienda comparar cuánto cuesta realmente adquirir un equipo nuevo frente al ahorro mensual que produciría.

Si un electrodoméstico eficiente cuesta $600.000 más que otra alternativa y permite ahorrar $25.000 mensuales, recuperar esa diferencia tomaría 24 meses.

A la cuenta habría que sumar transporte, instalación, mantenimiento y, si se compra financiado, intereses.

Si la cuota del crédito absorbe o supera el ahorro en electricidad, la familia puede terminar consumiendo menos energía, pero teniendo menos dinero disponible todos los meses.

Por eso, Russell Bedford recomienda corregir primero hábitos de consumo y revisar al menos dos o tres facturas antes de decidir qué aparato vale la pena cambiar.

La segunda presión está en el mercado

El análisis histórico de Corficolombiana muestra que durante episodios fuertes de El Niño la inflación de alimentos ha sido 3,9 puntos porcentuales superior a la observada en condiciones climáticas neutrales.

La transmisión ocurre mediante menor oferta agrícola, pérdida de productividad y aumento de costos de producción.

El riesgo merece atención particular en Cali, donde el IPC anual ya se encuentra por encima del promedio nacional y alimentos y vivienda siguen siendo componentes importantes del gasto familiar.

El análisis de Russell Bedford traduce aquella diferencia histórica a una cuenta sencilla: en una referencia de mercado de $1 millón, 3,9% equivaldría a $39.000 adicionales frente a un escenario climático neutral.

No significa que una compra de $1 millón vaya a encarecerse automáticamente $39.000 ni que se trate de un cobro por cada mercado.

Es una manera de dimensionar cuánto puede representar, en el presupuesto familiar, una presión inflacionaria adicional asociada a un Niño intenso.

“Ante una temporada seca prolongada, es prudente separar un pequeño monto para posibles aumentos de servicios, mantenimiento de equipos o reparación de fugas”, aconseja Serna.

Para los hogares caleños, la recomendación es revisar desde ahora por lo menos seis meses de facturas de servicios de energía, comparar el consumo en kilovatios y no únicamente el valor final del recibo, verificar qué electrodomésticos explican los mayores picos y comparar los alimentos por precio por kilo.

Aunque Cali está temporalmente exceptuada del recargo de la CREG, reducir desperdicios sigue teniendo un efecto directo en el bolsillo.

Y en una ciudad donde El Niño ya está afectando las fuentes de agua, anticiparse puede evitar que una factura más alta, un electrodoméstico dañado o un mercado más costoso terminen pagándose con tarjeta de crédito.


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