Cali, mayo 6 de 2026. Actualizado: miércoles, mayo 6, 2026 20:46
Trasladar la Base Aérea y construir un ecoparque; una propuesta para el nuevo gobierno nacional
Por estos días, los candidatos presidenciales empiezan a proponer sus programas de gobierno, algunos con discursos generales, otros más realistas y no falta quien promete hacer lo que nunca hicieron cuando ejercieron el poder.
Lo cierto es que la ciudadanía espera conocer sus propuestas y compromisos con el departamento y la ciudad.
Por ello, diversos sectores sociales y ambientalistas empiezan a proponer iniciativas para atender las principales problemáticas del Valle del Cauca y de Santiago de Cali.
Propuestas como el cumplimiento de los compromisos con Buenaventura, la diversificación agrícola del Valle o el traslado de la Base Aérea de Cali, entre otras, empiezan a escucharse en la opinión pública.
Un compromiso con la ciudad de Santiago de Cali del nuevo gobierno nacional que los colombianos elijamos el próximo 31 de mayo, podría ser el traslado de la Base Aérea Marco Fidel Suárez y la construcción de un ECOPARQUE en los terrenos que la componen.
Aunque la propuesta no es nueva, y ya está en el Plan de Ordenamiento Territorial -POT- de Cali, el cual, previendo que la Base Aérea se traslade, establece que el municipio gestionará el proyecto Aeroparque Marco Fidel Suárez: “en la implementación del proyecto de aeroparque se deberá asegurar su aporte a la ciudad como parque y pulmón verde… Cualquier planificación en esta área debe considerar la generación de un parque público mínimo del 56% del área total del predio, es decir, como mínimo 95 ha. Adicionalmente, se deberá prever un área aproximadamente de 24 ha para la construcción de la unidad deportiva del oriente y las instalaciones de la escuela militar de aviación, cuyo uso permanecerá y hará parte integral del aeroparque” (artículo 450, POT).
Desde entonces, urbanistas, ambientalistas, políticos y ciudadanos han debatido sobre dicha iniciativa. Lo paradójico es que la polémica se enciende cuando un trágico accidente aéreo provoca la caída de aeronaves, ocasionando la muerte de personas y destrozos en las viviendas, o cuando un criminal atentado contra instalaciones militares, ciega la vida de inocentes personas.
Sin embargo, el momento es propicio para revivir la propuesta, pues el Concejo de Santiago de Cali este año realizará la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial y el cambio de gobierno nacional (el verdadero dueño de la decisión) podría incluir este macroproyecto en su nuevo Plan Nacional de Desarrollo.
Distintos argumentos se han expresado sobre el impacto positivo que esta iniciativa tendría para la ciudad y el departamento, los cuales van desde su contribución al medio ambiente, el desarrollo económico, la renovación urbana y de vivienda, hasta la generación de un nuevo polo de desarrollo en el lugar donde se decida trasladar las instalaciones de la Base Aérea; analicemos algunos argumentos.
Desde 1933, cuando Cali era todavía un pequeño poblado, se fundó la Base Aérea Marco Fidel Suárez con cerca de 171 hectáreas, terrenos donados por los propietarios de la hacienda El Danuvio.
El crecimiento de la ciudad dejó anclada la Base Aérea en un sector densamente poblado que presenta uno de los índices más bajos de espacio verde por habitante.
El calentamiento global se está incrementando y los estudios científicos prevén fuertes temperaturas en los próximos 10 años. Ante esta perspectiva las ciudades se preparan modificando su urbanismo, ampliando la arborización, creando bosques urbanos, los cuales, a la vez, se convierten en espacios de recreación, deporte y cultura para sus habitantes, cientos de experiencias están en marcha, desde el Center Park de New York, los bosques elíseos de París, a los corredores verdes de Medellín que lograron bajar la temperatura en 2 grados, según recientes mediciones.
La transformación de la Base aérea en un ECOPARQUE permitirá sembrar más árboles en un sector de la ciudad que no cumple con el mínimo de m2 de zonas verdes por habitante.
Lo anterior, también tendría otros beneficios ambientales en una ciudad que ama los “michus”, (hay quien se enorgullece de “destriparlos” con voladores en sus paticas), en la ciudad de mayor diversidad de aves en el mundo, más de 564 especies pernoctan y se reproducen en sus alrededores y zonas verdes.
La ciudad es el “hotel cinco estrellas” para diversas aves que migran del norte del continente en el invierno y regresan a sus territorios en primavera y verano.
Me contaba un amigo biólogo que un pequeño pajarito llamado la reinita canadiense (Cardellina canadensis), por los meses de marzo llega a la ciudad para reproducirse, escogió nuestro territorio para la vida.
La creación del ECOPARQUE ofrecería un nuevo espacio a las aves que se reproducen en la Cali de la biodiversidad.
La construcción del ecoparque también sería un dinamizador de la economía caleña, en la que el ecoturismo se ha convertido en un fuerte atractivo.
Es necesario recordar que la Base Aérea se encuentra junto al complejo de piscinas del “AGUAPARQUE”, lo que significa que un gran complejo ambiental, turístico y deportivo se convertiría en un atractivo para propios y extraños, en una ciudad que requiere nuevos espacios turísticos y ambientales.
Esta decisión también dinamizaría la construcción de vivienda -VIS-, pues la actividad aérea generó regulaciones que limitan la construcción en altura en este sector de Cali.
Sectores de la comuna ocho que en el pasado fueron zona industrial, hoy se encuentran en deterioro; viejas bodegas y lotes pueden ser parte de la renovación urbana con la construcción de vivienda de interés social, mitigando la condena a la que están sometidas las familias caleñas de tener que vivir en la periferia de la ciudad, pues es la única oferta de vivienda que tienen.
El traslado de la Base Aérea requerirá la construcción de nuevas instalaciones, lo que podría generar un nuevo polo de desarrollo y fuertes inversiones en el departamento. Al tiempo, se constituye en una oportunidad para la modernización de la fuerza aeroespacial.
Una pregunta que se ha formulado es: ¿hacia dónde moverla? Ello debe ser un proceso de concertación con los actores nacionales, departamentales y eventuales municipios beneficiados.
Por cierto, es importante recordar que el Gobierno Nacional posee más de 60 mil hectáreas de tierra en el departamento del Valle, producto de los procesos de extinción de dominio a narcotraficantes y testaferros.
El desarrollo de un macroproyecto como el propuesto debe iniciar en algún momento y ante la crisis ambiental y las nuevas realidades urbanas es el momento de hacerlo.
El nuevo gobierno nacional que elijamos los caleños y caleñas podría incluirlo en su Plan Nacional de Desarrollo, pues la decisión del traslado de la Base está principalmente en manos de las instituciones nacionales.
La construcción de un ECOPARQUE en los terrenos de la Base Aérea “Marco Fidel Suarez” debe ser una bandera de toda la sociedad caleña que se prepara para tiempos complejos ambientalmente, pero también una iniciativa innovadora y dejaría una huella transformadora en la capital de la biodiversidad que promueve la renovación urbana y una economía para la vida.
