Cali, julio 30 de 2026. Actualizado: jueves, julio 30, 2026 21:42
Respaldados por la ciencia
La masturbación, mucho más que solo placer: beneficios para la salud física y mental
La masturbación es una práctica sexual común que la evidencia científica actual reconoce como parte saludable de la sexualidad humana cuando se realiza de forma equilibrada.
Además de producir placer, especialistas destacan que puede aportar beneficios para la salud física y mental, favorecer el autoconocimiento corporal y convertirse en una alternativa sin riesgo de infecciones de transmisión sexual al no implicar intercambio de fluidos con otra persona.
La práctica también se relaciona con la liberación de endorfinas y oxitocina durante el orgasmo. Estas sustancias generan una sensación de relajación que puede contribuir a disminuir el estrés y facilitar el descanso.
Asimismo, permite que cada persona identifique qué tipos de estimulación le generan mayor bienestar, un aspecto que puede favorecer la comunicación en la vida sexual compartida.
Beneficios que respaldan los estudios
La evidencia científica señala que la masturbación ofrece ventajas tanto para mujeres como para hombres. En el caso femenino, uno de los beneficios descritos es el alivio de los cólicos menstruales gracias a las contracciones uterinas asociadas al orgasmo.
También favorece la lubricación natural y el flujo sanguíneo en la zona pélvica, factores relacionados con la salud vaginal.
Además, permite reconocer las zonas erógenas y comprender mejor la respuesta sexual del propio cuerpo.
A esto se suma la reducción del estrés y la ansiedad por la liberación hormonal y la posibilidad de fortalecer el suelo pélvico mediante las contracciones musculares que acompañan el orgasmo.
En los hombres, algunos estudios asocian la eyaculación regular con un menor riesgo de ciertos problemas prostáticos.
También se describen beneficios como la mejora del estado de ánimo por la liberación de dopamina y endorfinas, el conocimiento de la propia respuesta sexual, un mejor descanso después del orgasmo y una forma segura de liberar tensión sexual sin riesgo de embarazo ni de infecciones de transmisión sexual.
La información disponible también indica que, cuando se practica con higiene y sin conductas compulsivas, la masturbación no representa riesgos físicos significativos.
Los mitos que la evidencia científica descarta
A pesar de la información disponible, todavía circulan afirmaciones que no cuentan con respaldo científico. Entre ellas está la creencia de que la masturbación causa infertilidad o produce daños en los órganos reproductivos.
La evidencia señala que no existe soporte científico para esa afirmación y que los órganos se regeneran con normalidad.
También persisten mitos que la relacionan con ceguera o problemas de visión, una idea que tampoco tiene sustento médico. De igual manera, practicarla no constituye por sí sola un problema psicológico ni una adicción.
Solo puede considerarse una conducta problemática cuando interfiere de manera significativa con la vida diaria, el trabajo o las relaciones personales.
Otro concepto erróneo sostiene que reduce el rendimiento sexual en pareja o que únicamente la practican personas sin pareja.
La evidencia científica no respalda estas afirmaciones y reconoce que muchas personas con una vida sexual compartida también recurren a esta práctica.
Si la masturbación genera malestar o afecta la rutina, el trabajo o las relaciones, profesionales de la salud como médicos, psicólogos o sexólogos pueden orientar cada caso de acuerdo con las necesidades de la persona.

